Qué se sabe sobre la lesión de Aranda: ¿llega a jugar la final de la Sudamericana con Boca?

La clasificación de Boca Juniors a la gran final de la Copa Sudamericana 2026 no solo dejó festejos inolvidables en el Estadio Maracaná, sino que también abrió un capítulo de pura expectativa alrededor de Tomás Aranda. El talentoso juvenil de 19 años formó parte de las celebraciones junto a sus compañeros y encendió las alarmas de la ilusión al publicar una historia en sus redes con el emoji de un reloj de arena.
Aquel guiño, interpretado como una cuenta regresiva para su retorno a las canchas, disparó de inmediato la gran incógnita entre los hinchas: ¿existe una posibilidad real de que esté presente en el partido decisivo ante el Atlético Mineiro de Eduardo Domínguez? Para comprender el panorama actual hay que remontarse a agosto, cuando el futbolista sufrió la fractura del peroné de su pierna derecha y debió pasar por el quirófano.
En aquel momento, los plazos médicos estipularon una rehabilitación de entre tres y seis meses, lo que fijaba su vuelta para la pretemporada de enero de 2027. Sin embargo, los reportes médicos más recientes indican que la evolución viene mostrándose considerablemente más favorable de lo previsto. Al cumplirse exactamente tres meses de la cirugía para la fecha de la final, los tiempos mínimos de alta médica coinciden con el calendario, aunque pensar en una titularidad de entrada siga siendo una alternativa de alto riesgo.
El deseo del cuerpo técnico y de los hinchas es verlo sumar minutos no solo frente al conjunto brasileño, sino quizás antes, en el compromiso del 14 de noviembre ante Banfield por las semifinales de la Copa Argentina. No obstante, en los pasillos de Brandsen 805 domina la cautela. Lograr que Aranda salte al campo en los próximos compromisos implicaría una recuperación prácticamente récord, algo que contrasta con la planificación habitual para lesiones de esta gravedad en futbolistas tan jóvenes.
LOS NÚMEROS DE TOMÁS ARANDA EN BOCA
El proceso de consolidación de Aranda en la Primera División de Boca dejó chispazos de su calidad como enganche. Con un total de 32 partidos disputados, el juvenil de 19 años fue sumando rodaje y experiencia en el mediocampo xeneize, alternando titularidades e ingresos desde el banco para aportarle juego y dinámica al equipo.
En la faceta ofensiva, registra un gol y tres asistencias con la camiseta azul y oro. Su única anotación refleja su capacidad para llegar al área desde la segunda línea, mientras que sus tres pases de gol evidencian esa visión de juego que lo caracterizó desde su etapa formativa en la Reserva.





