Zelensky alerta: Rusia lanza el mayor asalto a la red eléctrica ucraniana antes del invierno
Rusia intensifica su ofensiva contra la energía ucraniana mientras se avecina el invierno.

El presidente ucraniano Volodímir Zelensky informó este viernes que Rusia llevó a cabo el mayor asalto registrado contra la infraestructura energética del país, impactando más de quince centrales y líneas de transmisión en distintas regiones. El operativo se extendió desde las 19:00 del viernes hasta las 7:00 del sábado, empleando más de 320 drones Shahed, misiles de crucero, balísticos y municiones de precisión, dejando la red eléctrica gravemente dañada justo cuando se aproxima la temporada más fría.
El objetivo de Moscú: dejar sin luz a millones antes del invierno
Zelensky advirtió en sus redes que el Kremlin pretende provocar apagones generalizados antes de que llegue el frío, una estrategia que, según él, busca agotar las reservas de reparación y la capacidad de respuesta de las compañías energéticas ucranianas. Las regiones más golpeadas fueron Lutsk, Rivne, Zhitómir, Vinnytsia, Shepetivka, Slavuta y Netishyn, en el noroeste y centro del país, aunque también se reportaron daños en Kharkov, Kiev y Dnipró.
Una ofensiva sin precedentes en la guerra
Los ataques a la energía no son novedad en el conflicto, pero la simultaneidad y la magnitud de este bombardeo marcan un punto de inflexión. Desde el inicio de la invasión, Moscú ha usado la escasez de energía como arma psicológica; sin embargo, la coordinación de drones, misiles balísticos y de crucero en una sola madrugada supera cualquier operación anterior. Las defensas aéreas ucranianas lograron derribar una parte importante de los proyectiles, pero la velocidad y la cantidad de lanzamientos superaron su capacidad de intercepción.
Los equipos de restauración trabajan sin descanso, movilizando todos los recursos de las compañías eléctricas nacionales para devolver la energía a los hogares afectados. Cada kilovatio reparado se convierte en una victoria simbólica frente a la intención rusa de congelar al país en la oscuridad.
Repercusiones internacionales y la polémica en EE. UU.
El asalto se produce en medio de una tensa relación entre Kiev y Washington. El presidente de EE. UU., Donald Trump, firmó el viernes una orden ejecutiva que anuló las sanciones previstas en la Ley Lindsey Graham, una norma pensada para gravar con aranceles de hasta el 100 % a los principales compradores de petróleo y gas ruso. Zelensky criticó duramente la medida, argumentando que la retirada de sanciones debilita la presión sobre Moscú en un momento crítico.
Según el mandatario, la Ley Lindsey Graham podría haber sido una herramienta decisiva para frenar la ofensiva antienergética rusa. La decisión de Trump estuvo vinculada a un acuerdo con el presidente ruso Vladimir Putin para liberar grandes volúmenes de diésel en el mercado global, medida destinada a contener el alza de precios del combustible tras la guerra en Irán. La maniobra generó rechazo entre los aliados europeos, que reiteraron la necesidad de mantener las sanciones y el apoyo militar a Ucrania.
Apoyo europeo y la ruta hacia el invierno
En la reciente cumbre de Bruselas, la Unión Europea confirmó nuevos paquetes de asistencia, incluyendo la solicitud de Zelensky de más sistemas de defensa Patriot y un financiamiento adicional de 70.000 millones de euros para el próximo año. El presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, respaldó la postura de Kiev, subrayando que no es momento de aliviar las sanciones a Rusia.
Mientras tanto, los ataques en el sur, en ciudades como Kherson y Zaporiyia, dejaron al menos 18 muertos, entre ellos una niña de 11 años, evidenciando la cruda realidad que vive la población civil bajo el constante bombardeo.
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