Almirón, en la cuerda floja: Tigre puede ser un partido bisagra para el entrenador Canalla

El presente de Rosario Central está lejos de ser el esperado y, con el equipo a las puertas de una nueva final, Jorge Almirón vuelve a estar en el centro de la escena. Este domingo, el Canalla visitará a Tigre en Victoria con la obligación de reencontrarse con el triunfo después de cinco partidos sin poder hacerlo, en un contexto en el que el entrenador ya es observado de reojo por buena parte de la hinchada.
La seguidilla negativa se profundizó después de la eliminación de la Copa Libertadores ante Corinthians y tuvo otro capítulo especial en el clásico rosarino, donde Central tampoco consiguió quedarse con los tres puntos y terminó con un sabor amargo tras el empate sobre el final de Matías Coccaro. Los resultados y, sobre todo, algunos objetivos que quedaron en el camino comenzaron a generar dudas puertas adentro y también modificaron el escenario alrededor del técnico.
El encuentro ante el Matador aparece así como una verdadera prueba para Almirón. Si bien no existe una confirmación oficial sobre una eventual salida, en el mundo Central el margen de error parece cada vez más reducido y una nueva derrota podría acelerar los tiempos de una decisión dirigencial.
De hecho, después del clásico rosarino hubo una reunión entre los principales dirigentes en la que se analizó el presente deportivo del equipo. Allí, según trascendió, el consenso que existía anteriormente alrededor del entrenador ya no sería el mismo, especialmente después de no haber alcanzado algunos de los objetivos que se había planteado la institución.
En ese contexto, Tigre aparece como una parada determinante. Central necesita volver a ganar para recuperar confianza y, al mismo tiempo, para evitar que la situación de Almirón termine de complicarse. Una caída en Victoria podría dejar al entrenador en una posición prácticamente insostenible.
LA FINAL ANTE ESTUDIANTES, EL GRAN SALVAVIDAS
Más allá del momento actual, Almirón todavía tiene por delante un partido que puede modificar completamente el panorama. En apenas dos sábados, Rosario Central enfrentará a Estudiantes de La Plata en Santiago del Estero, en busca de una nueva estrella.
La posibilidad de conquistar un título aparece hoy como el principal argumento para sostener al entrenador en el cargo. Una consagración podría cambiar el clima, darle oxígeno al ciclo y transformar un presente cargado de dudas en una oportunidad para comenzar una nueva etapa.
Pero para llegar a esa final con respaldo, Central primero deberá atravesar un escenario complejo. El equipo necesita recuperar sensaciones, volver a ganar y demostrar que puede competir por un título que, en este momento, parece ser la única vía concreta que tiene Almirón para garantizar su continuidad.
Por eso, el partido del domingo no será uno más para el Canalla. Tigre puede convertirse en el punto de inflexión del ciclo Almirón: una victoria le permitiría tomar aire y llegar a la final con otro ánimo, mientras que una nueva derrota podría acelerar una decisión que, puertas adentro de Rosario Central, ya comenzó a discutirse.
LOS NÚMEROS DE ALMIRON AL FRENTE DE CENTRAL
En 37 partidos al frente de Rosario Central, Jorge Almirón acumuló 18 victorias, 9 empates y 10 derrotas entre todas las competencias. En ese recorrido, el Canalla sumó 63 de los 111 puntos posibles, lo que representa un 56,75% de efectividad. Son números que, en términos generales, muestran una campaña competitiva, aunque insuficiente para despejar las dudas que se instalaron alrededor del entrenador.
El problema estuvo marcado especialmente por algunas derrotas de fuerte impacto, que terminaron condicionando el ciclo y alimentando el cuestionamiento de la hinchada. La eliminación ante Corinthians en la Copa Libertadores y la imposibilidad de imponerse en el clásico rosarino fueron algunos de los golpes más recientes de un camino que tuvo altibajos y objetivos que quedaron pendientes, dejando a Almirón nuevamente bajo la lupa dirigencial.





