Herpes zóster eleva más del 30 % el riesgo de infarto y accidente cerebrovascular, alertan especialistas
Especialistas advierten que la culebrilla aumenta notablemente la probabilidad de infarto y accidente cerebrovascular.

El 29 de septiembre, Día Mundial del Corazón, médicos de distintas instituciones advirtieron que la culebrilla, conocida como herpes zóster, puede disparar la probabilidad de sufrir un infarto agudo de miocardio y un accidente cerebrovascular en los meses siguientes al brote.
El salto del riesgo cardiovascular
Según los Institutos Nacionales de Salud de EE. UU. (NIH), quien atraviesa un episodio de herpes zóster ve incrementado en un 35 % el riesgo de infarto durante los primeros 30 días y en un 34 % la probabilidad de un ACV en los tres meses posteriores. Estos porcentajes se suman a los factores de riesgo habituales, como hipertensión, tabaquismo o diabetes, convirtiendo al brote en un desencadenante importante.
Inflamación e impulso de coágulos
El médico clínico Lucio Criado explicó que cualquier infección activa una respuesta inflamatoria que genera sustancias procoagulantes. «En pacientes con antecedentes cardiovasculares, esa inflamación favorece la formación de coágulos y, de ahí, puede disparar un infarto o un ACV», puntualizó. La inflamación sistémica eleva los niveles de fibrinógeno y proteína C reactiva, dos marcadores asociados directamente a eventos trombóticos.
Qué es la culebrilla y cómo se manifiesta
El herpes zóster es la reactivación del virus varicela‑zóster, que permanece latente después de la varicela infantil. La enfermedad se presenta con una erupción de ampollas dolorosas, típicamente en el tórax, abdomen o rostro. Antes del sarpullido aparecen dolor, ardor o hormigueo, y con frecuencia se acompañan de fiebre, cefalea, fatiga y fotofobia.
Complicaciones que van más allá de la piel
Cuando el brote obliga a internación, el riesgo de insuficiencia cardíaca aumenta porque el corazón debe enfrentar una carga inflamatoria adicional. Los pacientes con insuficiencia cardíaca preexistente registran más hospitalizaciones vinculadas al herpes zóster, lo que evidencia la estrecha relación entre la infección y la función cardíaca.
Vacunarse para proteger el corazón
El cardiólogo Luis Cicco recordó que la Sociedad Argentina de Cardiología y la Federación Argentina de Cardiología incluyen la vacunación contra el herpes zóster dentro del abordaje integral de pacientes con riesgo cardiovascular. «Prevenir una infección también debería formar parte del cuidado del corazón», afirmó. La asesora médica de vacunas de GSK, Laura Jorge, añadió que la revisión del esquema de inmunización del adulto es tan importante como los chequeos de presión y colesterol.
Según la OMS, las vacunas evitan entre 3,5 y 5 millones de muertes al año a nivel global. La Mayo Clinic destaca que la vacunación reduce tanto la incidencia de herpes zóster como la de neuralgia posherpética, complicación que mantiene el dolor después de que desaparecen las lesiones. Un diagnóstico y tratamiento tempranos acortan la enfermedad y disminuyen la probabilidad de complicaciones graves, incluido el daño cardiovascular.
En la práctica cotidiana, la visita al médico se vuelve una oportunidad para repasar tanto los factores de riesgo cardíaco como el calendario de vacunas, una estrategia sencilla pero fundamental para cuidar la salud del corazón y evitar sorpresas dolorosas.
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