Estonia culpa a Rusia del incendio que destruyó la fábrica de drones Milrem Robotics
Estonia responsabiliza a los servicios especiales rusos del incendio que destruyó la planta de drones que abastece al ejército de Ucrania.

El gobierno estonio señaló este martes a Moscú como responsable del incendio que el 15 de agosto arrasó la planta de Milrem Robotics, la empresa de defensa que fabrica drones terrestres para el ejército ucraniano. El canciller Margus Tsahkna lo anunció en su cuenta de X, asegurando que el ataque fue ordenado por los servicios especiales rusos y que los autores materiales ya fueron detenidos. Además, convocó al embajador ruso en Tallin para que aclare los hechos.
Una jugada de presión que se extiende por Europa
Según Tsahkna, el incendio forma parte de una estrategia más amplia de Rusia para intimidar a los aliados de la OTAN y debilitar el apoyo a Kiev. Desde que comenzó la invasión a gran escala en 2022, Estonia, junto a Letonia y Lituania, ha reforzado sus presupuestos de defensa y ha mantenido una postura firme a favor de Ucrania. La acusación de sabotaje se suma a una serie de provocaciones híbridas que el país báltico ha denunciado en los últimos años, desde ciberataques hasta intentos de desestabilizar infraestructuras críticas.
Reacciones de la OTAN y la Unión Europea
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, respaldó de inmediato la denuncia estonia, recordando que Rusia sigue intentando socavar la unidad de los aliados. «Rusia está fracasando tanto en el campo de batalla como en su intento de dividirnos», afirmó el dirigente holandés. Por su parte, la Comisión Europea, a través del vocero Christian Wigand, calificó el incendio como «imprudente» y reiteró su compromiso de no ceder en el apoyo a Ucrania, pese a los intentos de Moscú de asustar a Europa.
Posturas de los líderes europeos
El presidente francés Emmanuel Macron describió el hecho como una «escalada peligrosa» y advirtió que Rusia no logrará romper la determinación europea. En el Báltico, el canciller lituano Kestutis Budrys subrayó que «las huellas de Rusia están por todas partes» y que sus acciones no se limitan a la frontera ucraniana. El presidente letón Edgars Rinkevics pidió mayor apoyo a Kiev, mientras que el primer ministro sueco Ulf Kristersson calificó el ataque de «extremadamente grave» y dirigido contra Europa en su conjunto.
El Kremlin desestima la acusación
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, tachó de infundada la denuncia estonia y aseguró que Moscú no tomará en serio esas declaraciones. La posición rusa contrasta con la creciente presión diplomática que recibe en Bruselas y Washington, donde se evalúan medidas adicionales para contrarrestar la supuesta campaña de sabotaje.
En medio de la tensión, la comunidad internacional observa cómo se desarrollan los procesos judiciales en Tallin y si la respuesta europea se traducirá en sanciones más duras contra los servicios de inteligencia rusos. Mientras tanto, Milrem Robotics enfrenta la ardua tarea de reconstruir su planta y mantener el ritmo de producción que el conflicto ucraniano demanda.
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