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Balotaje en Brasil 2024: la indecisión y el ausentismo decidirán la segunda vuelta

La ausencia histórica de votantes y la indecisión de millones serán la pieza clave para definir el balotaje del 25 de octubre.

El domingo pasado la primera vuelta presidencial en Brasil no entregó mayoría a ningún candidato, lo que obligó a pasar la decisión final al balotaje del 25 de octubre. Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro quedaron con menos del 50 % de los votos, dejando el escenario abierto a los millones que todavía no eligieron y a los que ni siquiera se presentaron a la urna.

El ausentismo histórico pone presión a la segunda vuelta

Más de 33 millones de ciudadanos, equivalentes al 21 % del padrón electoral, se abstuvieron de votar, marcando la mayor ausencia registrada desde 1998. La cifra ha subido de forma constante desde 2006, a pesar de la obligación legal de participar para mayores de 18 y menores de 70 años bajo amenaza de multa. Kassio Nunes Marques, presidente del Tribunal Electoral, advirtió que “una abstención del 20 % no es lo ideal” y prometió reforzar los mecanismos para reducirla en la segunda ronda.

Candidatos y sus bases parciales

Lula, ex presidente de tendencia izquierdista, quedó ligeramente detrás de Flávio Bolsonaro, senador de extrema derecha, quien sumó dos millones de votos más que su rival. En los puestos tercero, cuarto y quinto se ubicaron figuras como Augusto Cury, Renan Santos y Ronaldo Caiado; este último, con cerca de 2,6 millones de sufragios, ya confirmó su respaldo a Bolsonaro, mientras que Cury y Santos se mantuvieron neutrales. Los antecedentes judiciales de ambos contendientes siguen alimentando la desconfianza: Bolsonaro enfrenta una investigación por corrupción y Lula pasó 19 meses en prisión por cargos que luego fueron anulados.

Voces de los indecisos en la calle

Entrevistas realizadas a votantes revelan la magnitud de la indecisión. Meri Oliveira, de 62 años, dijo que “Flávio Bolsonaro es tan corrupto como Lula” y calificó al mandatario en funciones como “el mayor ladrón de Brasil”. La estudiante de teatro Ana Beatriz Bon Raggio, de 19 años, acusó a la derecha de mezclar religión con política y al PT de “robar al país”, asegurando que, de haber votado hoy, optaría por el voto en blanco.

El voto en blanco y nulo alcanzó casi seis millones de sufragios. Entre los que se inclinan por Lula está Alexandre Moreira, estudiante de 21 años que combina tres trabajos a tiempo parcial; lo atrae la “mentalidad abierta” del candidato, aunque el encarecimiento de la vida –la gasolina subió de 5 a 6,54 reales por litro entre 2023 y 2026– lo hace dudar.

El reto de la polarización y la participación

Según la politóloga Carolina Almeida de Paula, de la Universidad Estatal de Río de Janeiro, la polarización no captura a la mayoría del electorado: “Olvidamos que existe un porcentaje mayoritario que no le gusta esta disputa”. Las encuestas de Datafolha registran un 11 % de ciudadanos sin definición de voto, frente al 2 % de la campaña de 2022, lo que sugiere que la movilización de estos votantes será decisiva. Almeida de Paula advierte que una mayor participación podría favorecer a cualquiera de los dos contendientes en la segunda vuelta.

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