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Tesla presenta el Roadster 2028: el superdeportivo eléctrico que parece sacado de una película

Tesla reveló en Texas un Roadster capaz de volar y romper récords, marcando un nuevo hito para la marca del silicio

El pasado jueves, en el centro de pruebas de SpaceX en McGregor, Texas, Tesla mostró al mundo su nueva versión del Roadster, un deportivo eléctrico que entrará en producción en 2028. La presentación incluyó una demostración en la que el coche cruzó una rampa boca abajo, giró en el aire y aterrizó gracias a propulsores integrados, dejando a la audiencia con la sensación de estar frente a una nave de ciencia‑ficción.

El espectáculo en McGregor

El evento contó con la presencia de ejecutivos de Tesla, ingenieros de SpaceX y varios medios internacionales. El escenario, rodeado de cohetes y paneles de control, subrayó la conexión entre la movilidad terrestre y la exploración espacial que Musk quiere proyectar. La maniobra aérea del Roadster, aunque limitada a pruebas cerradas, demostró la viabilidad de un “sistema de vuelo” que podría abrir nuevas posibilidades para futuros prototipos.

Velocidades de vértigo

El CEO Elon Musk aseguró que el nuevo Roadster acelera de 0 a 100 km/h en menos de un segundo y supera los 370 km/h en velocidad máxima. Si bien esos números compiten con los superdeportivos de combustión más potentes, la diferencia clave es la propulsión 100 % eléctrica, lo que implica cero emisiones directas y un par motor instantáneo que supera a cualquier motor de gasolina.

El prototipo que vuela

Además de la versión “Performance”, Tesla presentó una variante “Rocket” disponible solo por invitación. Ese monoplaza lleva un sistema de succión multimodo y propulsores de gas frío en el perímetro, lo que le permite impulsarse hacia adelante, elevarse y ejecutar rotaciones laterales. La ficha oficial aclara que el modelo no está homologado para circular por la vía pública, convirtiéndose en una vitrina tecnológica más que en un producto de venta masiva.

Historia y legado del Roadster

El Roadster original, lanzado en 2008 sobre chasis Lotus Elise, cambió la percepción de los eléctricos al demostrar que podían ser rápidos y atractivos. La segunda generación llega en un momento en que Tesla ha diversificado su estrategia hacia la conducción autónoma, la robótica y los robots humanoides Optimus. En este contexto, el Roadster funciona como carta de presentación de lo que la compañía puede lograr en términos de ingeniería y rendimiento.

Qué implica para la cartera de Tesla

Musk describió el Roadster en 2023 como una “situación sin importancia” para los resultados financieros, pero analistas como Seth Goldstein de Morningstar lo ven como el modelo insignia necesario para reforzar el prestigio de la marca en el segmento de lujo. Se estima una venta de alrededor de 2.000 unidades al año, una cifra ínfima frente a los 1,6 millones de vehículos entregados en 2023, pero suficiente para mantener viva la imagen de Tesla como pionero de prestaciones poco habituales.

El contexto productivo de la compañía

La noticia llega después de que Tesla dejara de vender los Model S y X para liberar capacidad de producción destinada a sus robots Optimus y al robotaxi Cybercab, un vehículo de dos plazas sin volante ni pedales. En este escenario, el Roadster actúa como una pieza de exhibición que refuerza la narrativa de la compañía: no solo vender autos, sino crear experiencias que trascienden la carretera.

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