Drones rusos dejan tres muertos y apagones masivos en ocho provincias ucranianas
Tres muertos y cortes de luz masivos marcan la última ofensiva rusa contra la infraestructura energética ucraniana.

En la madrugada del viernes, la ciudad de Kharkiv volvió a ser escenario de una violenta oleada de drones rusos que cobró al menos tres víctimas mortales y dejó a cientos de miles sin energía eléctrica. El ataque se extendió a la capital, Kiev, y a siete provincias más, generando una madrugada de caos y cortes de luz que obligaron a la población a buscar velas y generadores improvisados.
Impacto inmediato: muertos y apagones
Según informó Oleg Siniegubov, jefe de la Administración Militar regional, los drones sobrevolaron el distrito de Shevchenko y uno de ellos se estrelló en uno de los mercados más concurridos de Kharkiv, provocando la muerte de tres personas que se encontraban en el lugar. La empresa estatal Ukrenergo confirmó que el suministro eléctrico se interrumpió en Kiev y en otras siete regiones, dejando sin luz a cientos de miles de usuarios.
La ofensiva contra la red eléctrica
La Fuerza Aérea ucraniana reportó que Rusia lanzó 149 drones de largo alcance durante la noche. Las defensas lograron derribar 122, pero 27 lograron atravesar los sistemas antiaéreos y alcanzar objetivos estratégicos aún no detallados. En la región de Volinia, cerca de la frontera noroeste, alrededor de 370.000 abonados se quedaron sin energía en la capital regional, Lutsk, tras daños en la infraestructura de la red eléctrica.
Respuesta y vulnerabilidades de la defensa ucraniana
Las autoridades de Kiev reiteraron que la capacidad de interceptar drones está mejorando, aunque la magnitud del asalto expuso grietas en la protección de infraestructuras críticas. La Armada y la Fuerza Aérea intensificaron los patrullajes en la zona fronteriza, mientras los servicios de emergencia atendían a los heridos y trabajaban para restablecer la energía en los sectores menos afectados.
Repercusiones diplomáticas y la cuestión Starlink
El ataque se produce en medio de una creciente incertidumbre sobre la continuidad de la ayuda estadounidense, especialmente la red satelital Starlink, que es vital para las comunicaciones militares ucranianas. Kaja Kallas, alta representante de la UE para Asuntos Exteriores, advirtió que la Unión Europea no cuenta con una alternativa inmediata al sistema de SpaceX, subrayando la dependencia de Kiev en esa tecnología.
El presidente Volodímir Zelensky pidió a la OTAN que mantenga el envío de armas y priorice la entrega de interceptores balísticos y munición para los aviones F‑16. En Bruselas, António Costa, presidente del Consejo Europeo, recalcó que no es momento de rebajar el apoyo a Ucrania y que la presión sobre Moscú debe intensificarse para forzar un alto al fuego y abrir una mesa de negociaciones.
Mientras tanto, la relación entre Kiev y Washington se tensa tras la reciente propuesta del expresidente Donald Trump de flexibilizar sanciones a Rusia a cambio de suministro de diésel. Zelensky calificó la idea de “indigna” y advirtió que solo prolongaría la guerra iniciada en febrero de 2022.
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