Una pintura al óleo: la obra magnífica de Messi para abrir el partido ante Argelia

Cuando el partido parecía trabado y marcado por la tensión propia de un debut mundialista, apareció una vez más Lionel Messi para inclinar la balanza a favor de Argentina. A los 17 minutos del primer tiempo, el rosarino sacó un gran remate desde afuera del área que dejó sin respuestas al arquero Alexis Guendouz Zidane y se transformó en el 1 a 0 para la Albiceleste frente a Argelia en Kansas.
El encuentro se venía disputando con los dientes apretados, con mucha intensidad y pocas concesiones. De hecho, antes de la apertura del marcador, ambos seleccionados habían sufrido la anulación de un gol por intervención del VAR. Primero fue Messi quien vio frustrado su festejo por una posición adelantada, mientras que del otro lado también quedó invalidada una conquista argelina tras la revisión tecnológica.
Sin embargo, esta vez no hubo discusión posible. Messi encontró el espacio, levantó la cabeza y sacó un disparo preciso y potente que superó la resistencia de Zidane para desatar el festejo argentino. Una vez más, el capitán apareció en el momento indicado para destrabar un partido que se presentaba complejo.
Además del valor que tiene para el resultado, el tanto también agranda la leyenda del número 10 en la historia de las Copas del Mundo. Con esta conquista, Messi suma un gol más a su impresionante cuenta personal y quedó a apenas dos tantos de Miroslav Klose, el máximo goleador en la historia de los Mundiales. Mientras Argentina se ilusiona con comenzar el torneo con una victoria, su máxima figura sigue escribiendo páginas doradas en el fútbol mundial.




