La Marina Real británica enfrenta la ‘flota fantasma’ rusa: ¿Qué está en juego?
La Marina Real británica enfrenta la 'flota fantasma' rusa para desarticular el esquema de traslado de hidrocarburos y proteger la seguridad europea.

La Marina Real británica enfrenta la ‘flota fantasma’ rusa: ¿Qué está en juego?
En un intento por desarticular la flota encubierta rusa, la Marina Real británica ha intensificado sus operaciones de vigilancia en el Atlántico Norte y en las aguas del Reino Unido. Este aumento en la vigilancia representa un 25% más en comparación con el año anterior.
La ‘flota fantasma’ rusa, también conocida como el ‘traslado de hidrocarburos’, se utiliza para financiar la invasión en Ucrania y supone una amenaza directa a la seguridad europea. La Marina Real británica ha desplegado varios buques, incluyendo el HMS Somerset, el HMS Tyne, el HMS Mersey y el HMS Severn, junto con helicópteros Wildcat y aviones Merlin con capacidad antisubmarina.
El objetivo principal de este despliegue es monitorear de cerca los movimientos de buques y submarinos rusos, en particular de la fragata Neustrashimy, que ha realizado múltiples tránsitos por la zona británica, escoltando petroleros. Entre los incidentes más relevantes, el HMS Tyne se encontró a solo cinco millas náuticas cuando el Neustrashimy efectuó disparos de artillería fuera de las aguas territoriales británicas y francesas el 20 de julio.
La respuesta de la Marina Real británica fue inmediata, y el HMS Tyne se situó en una posición estratégica para mantener la vigilancia y recopilar información adicional. La teniente comandante Sam Fields, al mando del HMS Tyne, destacó la importancia de la presencia constante de la Marina Real británica en la zona, así como la estrecha cooperación con los aliados, que han permitido a los buques británicos proporcionar seguridad y vigilancia mientras otras unidades de la Flota continúan con sus compromisos operativos.
La Marina Real británica ha sancionado a más de 500 buques vinculados a este esquema, lo que ha afectado considerablemente los ingresos energéticos rusos y ha obligado a reforzar el monitoreo marítimo. La cooperación internacional y la capacidad de reacción de la Marina británica son clave para sostener la seguridad tanto nacional como europea, obligando a Rusia a modificar sus rutas y tácticas marítimas bajo una supervisión constante.
La Marina Real británica ha destacado la importancia de la vigilancia intensificada y las sanciones a la flota encubierta rusa, que han logrado reducir en un 24% los ingresos rusos por petróleo y gas en 2025, debilitando los recursos con los que Moscú financia su campaña militar en Ucrania. La Marina Real británica se compromete a continuar su labor de vigilancia y protección de los intereses británicos y de la seguridad europea.
La ‘flota fantasma’ rusa es un tema complejo que involucra no solo la seguridad europea, sino también la economía y la política internacional. La Marina Real británica juega un papel crucial en la desarticulación de este esquema, y su labor de vigilancia y protección es fundamental para mantener la estabilidad en la región.
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