Situación de emergencia: La Justicia detiene la privatización de AySA
La Justicia federal suspende temporalmente la privatización de AySA para proteger el medio ambiente y la salud pública

En un giro inesperado, la Justicia federal ha decidido intervenir en el proceso de venta de los activos de AySA, empresa estatal que se encarga de la provisión de agua potable y saneamiento en gran parte de la provincia de Buenos Aires. El juez Mariano López, a cargo del Juzgado Contencioso Administrativo número 2 de La Plata, ha decretado una medida cautelar que suspende temporalmente el proceso de privatización hasta que se realice una evaluación integral ambiental, sanitaria e institucional que garantice la tutela de los derechos comprometidos.
La decisión del juez se basa en una presentación realizada por la Defensoría del Pueblo de la provincia de Buenos Aires, liderada por Guido Lorenzino, que alertó sobre los perjuicios ambientales y sociales que supone el actual proceso de privatización. Según la Defensoría, el nuevo esquema contractual impulsado desde el gobierno nacional no solo no fortalece las obligaciones de garantizar el acceso a la cobertura sanitaria, sino que tiende a reducir las exigencias regulatorias y a postergar obras críticas para la salud pública y el medio ambiente.
La respuesta de la Justicia
La Justicia ha ordenado a la empresa abstenerse de realizar cualquier acción que implique modificar, limitar o desnaturalizar las obligaciones asumidas respecto del acceso al agua potable, la salud pública y el ambiente sano. Esta restricción regirá de manera estricta hasta tanto se efectúe una evaluación integral que garantice la tutela de los derechos comprometidos. El juez López se declaró incompetente para entender en la cuestión de fondo del litigio, por considerar que se trata de materia federal, y dispuso remitir las actuaciones a la Cámara Federal de La Plata.
La intervención urgente se justificó en la necesidad de prevenir un daño inminente sobre los recursos hídricos superficiales y subterráneos de la provincia, así como para salvaguardar las condiciones de salubridad pública de la población usuaria del servicio ante el avance de la privatización. La prestación de este servicio público esencial por parte de la compañía alcanza de manera directa a veintiséis municipios de la Provincia de Buenos Aires, lo que resalta la magnitud del impacto social y ambiental en juego.
Impacto en la comunidad
La decisión del juez López es un paso importante para proteger los derechos de los ciudadanos y garantizar que la privatización de AySA no se realice a costa del medio ambiente y la salud pública. La Defensoría del Pueblo de la provincia de Buenos Aires ha reafirmado que el derecho colectivo de acceso al agua potable garantiza un suministro suficiente, seguro y equitativo para las comunidades. La suspensión temporal de la privatización permitirá una evaluación más profunda de las implicaciones ambientales y sociales de esta medida.
La comunidad ha recibido con alivio la noticia de la suspensión de la privatización de AySA. Muchos temían que la empresa privada que se haga cargo del servicio no tenga en cuenta las necesidades de la comunidad y priorice las ganancias sobre la salud pública y el medio ambiente. La decisión del juez López ha sentado un precedente importante en la lucha por la protección de los derechos humanos y el medio ambiente en la provincia de Buenos Aires.
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