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Keiko Fujimori: La Larga Carrera Hacia la Presidencia del Perú

La primera mujer en ocupar el cargo presidencial en Perú después de una carrera marcada por desafíos y perseverancia.

La historia política de Keiko Fujimori es una de las más complejas y persistentes en la historia reciente del Perú. Con 50 años, Keiko Sofía Fujimori Higuchi se convirtió en la nueva presidenta del Perú para el período 2026-2031, después de una carrera marcada por cuatro candidaturas, tres derrotas y más de 500 días en prisión preventiva.

Su victoria en la segunda vuelta presidencial la posiciona como la primera mujer electa presidenta del Perú y la primera en llegar al cargo después de cuatro intentos en el mismo proceso electoral. Los resultados de la segunda vuelta presidencial la ubican por encima de Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú, con una diferencia de apenas 49,641 sufragios, en uno de los resultados más ajustados de la historia electoral peruana.

La Formación de una Líder

La carrera política de Fujimori comenzó antes de que cumpliera 20 años. En 1994, con 19 años, asumió el rol de primera dama de la Nación tras la separación de sus padres, Alberto Fujimori y Susana Higuchi. Fue esa exposición temprana al poder la que moldeó su vocación política y la que también le heredó el peso más difícil de cargar: el apellido de un expresidente condenado a 25 años de prisión por crímenes de lesa humanidad y corrupción.

Su primera candidatura presidencial llegó en 2011, con solo 36 años, bajo la bandera de Fuerza 2011. Pasó a la segunda vuelta con el 23,5% de los votos, pero el escritor Mario Vargas Llosa apoyó en el último tramo a su rival, el nacionalista Ollanta Humala, quien la derrotó con el 51,49% frente al 48,51% de ella. La diferencia fue de poco más de 447.000 votos.

Superando el Antivoto

Durante años, el concepto de “antivoto” definió la carrera de Fujimori tanto como sus propias propuestas. Era el techo invisible: podía crecer hasta cierto punto, pero el rechazo transversal a su candidatura —alimentado por la memoria de los años noventa, las violaciones a los derechos humanos del gobierno de su padre y los juicios por lavado de activos— siempre terminaba por movilizar a votantes que de otro modo se habrían quedado en casa.

Para 2026, expertos y analistas en temas electorales coincidieron en que Fujimori había logrado reducir ese antivoto a niveles mínimos históricos. La muerte de su padre Alberto Fujimori en 2023 cerró un capítulo que había mantenido abierta la herida del fujimorismo en la memoria colectiva. El archivo del caso Cócteles, ordenado en enero de 2026 por el Décimo Juzgado de Investigación Preparatoria Nacional en cumplimiento de una sentencia del Tribunal Constitucional que determinó que los aportes de campaña recibidos antes de 2016 no podían ser calificados como lavado de activos, liberó a la candidata de la presión judicial que había marcado sus campañas anteriores.

Plan de Gobierno y Legado

Keiko Fujimori nació el 25 de mayo de 1975 en Lima. Es administradora de empresas con licenciatura en Boston University y máster en Administración de Empresas por Columbia University, título reconocido en Perú en noviembre de 2024. Fundó Fuerza Popular en 2009 y desde entonces es su principal dirigente. Fue congresista entre 2006 y 2011, período en el que acumuló la mayor votación individual de una legisladora hasta ese momento: 602.869 votos.

Su plan de gobierno, “Perú con Orden”, tiene tres ejes: seguridad, economía y social. En seguridad propone la creación de Centros de Comando y Videovigilancia en las 24 regiones, el despliegue de 1.000 patrulleros inteligentes y 10.000 cámaras, la construcción de cuatro mega penales bajo administración temporal de las Fuerzas Armadas y la ampliación de las Unidades de Flagrancia Express. En economía plantea reducir el déficit fiscal al 1% del PBI hacia 2031 y atraer entre USD 5.000 y 7.000 millones anuales de inversión privada. En lo social fija reducir la pobreza al 15% en cinco años y construir 3.000 colegios.

La elección de Keiko Fujimori como presidenta del Perú marca un hito en la historia del país, no solo por ser la primera mujer en ocupar el cargo, sino también por la complejidad de su carrera política y su capacidad para superar los desafíos que se le presentaron. Su plan de gobierno promete cambios significativos en áreas clave para el desarrollo del país, y su legado como líder política será objeto de estudio y análisis en los años venideros.

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