EE.UU. intensifica la presión sobre Irán en la cumbre del G20 en Asheville
EE.UU. lleva la presión sobre Irán al centro de la cumbre financiera del G20 en Asheville

El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, llegó a Asheville, Carolina del Norte, este lunes con la misión de reforzar el aislamiento económico de Irán durante la reunión de ministros de finanzas y gobernadores de bancos centrales del G20, que se extiende hasta el martes.
Irán en el centro de la agenda del G20
Bessent dejó claro que buscará que sus homólogos cumplan al pie de la letra las sanciones estadounidenses contra Teherán. Según fuentes del propio Tesoro, el funcionario hará pedidos directos en conversaciones bilaterales, advirtiendo que cualquier país que mantenga relaciones comerciales con Irán podría enfrentarse a sanciones secundarias.
China, el punto clave de la estrategia estadounidense
El papel de Beijing se vuelve decisivo porque es el principal comprador del crudo iraní. La presión sobre Pekín cobra más fuerza a la luz de la cumbre prevista para septiembre entre Donald Trump y Xi Jinping, donde se espera que Irán vuelva a ser parte del discurso. Bessent no reveló con qué ministros mantendrá encuentros, pero la intención es que China sienta el peso de la política de Washington.
El G20 bajo la presidencia de EE.UU. y sus cambios de última hora
Este año el G20 celebra su primera reunión ministerial bajo la presidencia estadounidense. En una jugada que refleja la intención de Washington de moldear la composición del grupo, Sudáfrica quedó fuera de la mesa y se invitó a Polonia a ocupar su lugar. El bloque, creado tras la crisis financiera asiática de finales de los noventa, agrupa a 19 países, la Unión Europea y la Unión Africana.
Otros ejes de la reunión en Asheville
Más allá de la sanción a Irán, los delegados debatirán el exceso de capacidad industrial, el impulso al crecimiento económico y la construcción de cadenas de suministro más seguras para recursos críticos como la energía. En años recientes la agenda del G20 se amplió para incluir cambio climático y salud global, pero los analistas anticipan que la estabilidad financiera y la presión sobre Teherán seguirán dominando la discusión.
Repercusiones para la economía mundial
La cumbre se lleva a cabo cuando la deuda estadounidense sigue en aumento y los aranceles de Trump contra aliados tradicionales, incluido Canadá, generan fricciones comerciales. Los ataques de EE.UU. e Israel contra Irán en febrero encendieron los mercados energéticos y encarecieron la energía a nivel global. En este escenario la capacidad del G20 para presentar una postura unida frente a sanciones y disputas comerciales se vuelve más incierta, y la presión de Washington podría redefinir la dinámica del grupo.
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