Gimnasio Lumen de Valdespino de Somoza: entrenamiento gratuito con pesas de piedra y máquinas de chatarra
Un gimnasio al aire libre construido con chatarra y piedras que ofrece entrenamiento sin costo y sin electricidad.

Gimnasio Lumen de Valdespino de Somoza: entrenamiento gratuito con pesas de piedra y máquinas de chatarra
En el corazón de la Maragatería, un pequeño gimnasio construido con madera, chatarra y piedras brinda a vecinos y viajeros la posibilidad de entrenar sin pagar ni usar electricidad.

En Valdespino de Somoza, un pueblo de la provincia de León, el jubilado Manuel de Arriba Ares terminó en 2005 de montar el gimnasio Lumen, un espacio al aire libre donde cada aparato está fabricado con troncos, piezas de electrodomésticos, ruedas de tractor y cubos llenos de piedras que funcionan como pesas regulables.
Una idea surgida de la jubilación
Manuel, exprofesor de educación física, buscaba una forma de reutilizar los desechos que encontraba en el campo. Su objetivo era claro: crear un lugar donde cualquiera pudiera entrenar sin cuota mensual y sin depender de la red eléctrica. La solución pasó por la improvisación inteligente: una bicicleta estática con cuadro de madera, una máquina de remo que usa una plataforma de metal recuperada y poleas hechas con cadenas de chatarra.
Cómo son las máquinas
Cada estación lleva un cartel manuscrito que indica los grupos musculares que se trabajan y la forma correcta de usarlas. Los pesos no son discos de hierro, sino cubos que se llenan con piedras de distintos tamaños. La resistencia se ajusta simplemente añadiendo o quitando material. La estructura, aunque rústica, resulta sorprendentemente sólida; el tiempo ha dejado algunas manchas de óxido, pero la seguridad no se ha visto comprometida.
¿Vale la pena entrenar sin pagar cuota?
Probé la bicicleta estática, la máquina de remo y varios aparatos de poleas. La mecánica es idéntica a la de un gimnasio convencional: el esfuerzo de los brazos y piernas se traduce en movimiento de contrapesos de piedra. Al día siguiente sentí unas agujetas intensas, prueba de que el entrenamiento no era una broma. La única diferencia fue la ausencia de pantallas y música ambiental; el paisaje de prado y el canto de los pájaros se convirtieron en la banda sonora.
Impacto en la comunidad
El gimnasio Lumen se ha convertido en un punto de encuentro para los vecinos y para los viajeros que pasan por la zona durante el verano. Además de ofrecer ejercicio gratuito, fomenta la cultura del reciclaje y muestra que la creatividad puede reemplazar la alta tecnología. En un contexto donde los precios de los gimnasios urbanos siguen subiendo, este modelo demuestra que entrenar no siempre tiene que costar guita.
Si alguna vez cruzás Valdespino de Somoza, no dudes en probar una de esas máquinas de piedra. Podés terminar con una pequeña herida por sobreesfuerzo, pero también con la certeza de haber entrenado como los Picapiedra, pero con la eficacia de un gimnasio de verdad.
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