Salud

La brecha de género en la investigación médica: la polémica del informe de la AESAN sobre la menopausia

El informe de la AESAN expone cómo la ciencia sigue usando al hombre como modelo único, perpetuando una histórica brecha de género.

La brecha de género en la investigación médica: la polémica del informe de la AESAN sobre la menopausia

El informe de la AESAN, basado solo en estudios masculinos, destapó una práctica que arrastra décadas de sesgo científico y pone en jaque la salud femenina.

Mujeres participantes en ensayos clínicos y salud

El 3 de septiembre la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) publicó un informe nutricional para la menopausia que, contra todo pronóstico, se sustentó exclusivamente en estudios realizados en varones. La medida provocó una fuerte reacción entre médicas, asociaciones de salud femenina y la comunidad científica, que vieron en ella la evidencia de un modelo de investigación que sigue tomando al hombre como referencia única.

El hombre como estándar: raíces históricas del sesgo

Desde principios del siglo XX la ciencia occidental consideró al cuerpo masculino como la norma biológica. Hormonas, distribución de grasa y respuesta inmunológica difieren marcadamente entre sexos, pero los protocolos de investigación siguieron ignorando esas diferencias. Cuando un fármaco se prueba solo en hombres, las mujeres pueden terminar con efectos adversos inesperados o diagnósticos tardíos por la falta de datos específicos.

La llamada “medicina bikini” y sus consecuencias

El término se popularizó para describir la tendencia a estudiar únicamente lo que queda visible bajo un traje de baño: corazón, pulmones y musculatura. Mientras el aparato reproductor femenino recibió algo de atención, áreas como la salud cardiovascular, la neurociencia o la farmacología siguieron alimentándose de datos mayormente masculinos. La endometriosis, por ejemplo, sigue tardando entre siete y diez años en diagnosticarse porque el dolor menstrual se ha normalizado y a menudo se desestima como “exageración”.

Ensayos clínicos sin mujeres: una práctica que se perpetúa

En Estados Unidos la inclusión obligatoria de mujeres en ensayos clínicos no llegó hasta 1993; en Europa la normativa oficial (Reglamento UE 536/2014) se aprobó recién en 2014. Antes de esas fechas, numerosos fármacos se diseñaron con dosis basadas en hombres. El caso del zolpidem ilustra el problema: la FDA descubrió en 2013 que las mujeres mantenían niveles más altos del somnífero al día siguiente, lo que obligó a reducir la dosis femenina después de veinte años de exposición.

Psicofármacos y doble carga

Los estudios sobre depresión y ansiedad muestran que, aunque el 89 % de los ensayos reclutan a ambos sexos, menos del 1 % analiza los resultados por género. Las mujeres terminan recibiendo psicofármacos con mayor frecuencia, a veces sin una necesidad clínica demostrada, lo que sugiere una sobreprescripción alimentada por datos incompletos.

El síndrome de Yentl y la salud cardiovascular femenina

Bernardine Patricia Healy acuñó el “síndrome de Yentl” para señalar que las mujeres son menos propensas a recibir tratamientos adecuados para enfermedades que se asocian tradicionalmente a hombres. En España la mortalidad por enfermedad cardiovascular supera el 30 % en mujeres, pero los síntomas de infarto aparecen de forma distinta (dolor en mandíbula, espalda o abdomen) y, al no haber sido estudiados, a menudo se diagnostican tarde.

La polémica de la AESAN no es un caso aislado; es la punta de un iceberg que lleva décadas arrastrando sesgos de género. Conocer la magnitud del problema es el primer paso para exigir ensayos más inclusivos, protocolos que distingan por sexo y, sobre todo, una cultura médica que deje de considerar al hombre como el único modelo de referencia.

En un país como Argentina, donde la igualdad de género avanza en la política y la educación, la ciencia no puede quedarse atrás. Sólo con datos representativos y análisis desagregados por sexo podremos diseñar tratamientos que realmente funcionen para todas y todos.

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