Dos operarios sobreviven después de diez días bajo lodo en la central Trishuli 3A de Nepal
Dos trabajadores son liberados con vida tras una larga operación de rescate en medio de la catástrofe de inundaciones en Nepal.

Este viernes, dos trabajadores fueron sacados con vida del túnel inundado de la central hidroeléctrica Trishuli 3A, ubicada en el distrito de Nuwakot, al norte de Katmandú. Sanjay Sah y Kabir Maharjan pasaron diez días bajo metros de lodo y agua luego de que las lluvias torrenciales del 26 de agosto arrasaran la zona.
Voces que guiaron el rescate
El diputado e ingeniero Ram Neupane, integrante del equipo de búsqueda, informó que los equipos escucharon voces humanas provenientes del interior del túnel. “Recibimos información de que se oyen voces; los equipos del Ejército y la Policía Armada entraron y reforzaron la operación”, publicó en su perfil de Facebook. Los rescatistas lograron mantener una conversación, transmitiendo la frase “no tengan miedo, estamos rescatándolos”, a la que los atrapados respondieron con un firme “de acuerdo”.
Coordinación y tecnología en la operación
Más de quinientos ingenieros, funcionarios y especialistas se organizaron a través de un grupo de WhatsApp creado para orientar las búsquedas en el valle de Trishuli. Esa red, que ya existía antes del desastre, se amplió con nuevos expertos para mapear accesos subterráneos sepultados bajo 2,2 millones de toneladas de barro y escombros. En algunos tramos se recurrió a explosivos y excavadoras para abrir paso; en Rasuwagadhi, los equipos avanzaron 250 metros antes de encontrar un bloqueo que obligó a retroceder.
Inundaciones que azotaron a Nepal
Las intensas lluvias de fines de agosto provocaron deslizamientos, avalanchas de agua y la destrucción de varias centrales hidroeléctricas. La Asociación Independiente de Productores de Energía de Nepal indicó que 42 empleados quedaron atrapados inicialmente en la instalación de 60 MW de Trishuli 3A y que alrededor de 900 personas siguen desaparecidas en los seis proyectos hidroeléctricos afectados. El país registra cientos de muertos y miles de desaparecidos, lo que convierte la búsqueda de supervivientes en una prioridad urgente.
Desafíos que aún quedan por enfrentar
El rescate de Sah y Maharjan representa la primera señal de vida tras la catástrofe, pero los equipos continúan buscando posibles supervivientes en otras cinco plantas. Amshu Kiran Shahi, del consejo directivo de la Autoridad de Electricidad de Nepal, señaló que los 46 desaparecidos podrían estar en una cámara con acceso a alimentos y agua, manteniendo viva la esperanza. Mientras tanto, el Ejército de Nepal advierte que la estructura de los túneles se ha modificado drásticamente, lo que complica aún más la labor de los rescatistas.
La tragedia ha reavivado el debate sobre la vulnerabilidad de la infraestructura hidroeléctrica frente a fenómenos climáticos extremos. Expertos locales piden una revisión de los protocolos de seguridad y la implementación de sistemas de alerta temprana que reduzcan el riesgo de que futuros deslizamientos vuelvan a atrapar a trabajadores bajo tierra.
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