Comenzó el asfaltado de la pista del Gálvez, que se pone a punto para recibir al MotoGP y sueña con la Fórmula 1

El Autódromo Oscar y Juan Gálvez de Buenos Aires dio un paso clave en su proceso de renovación: comenzó el asfaltado de la pista, una de las etapas centrales de una obra que busca devolverle protagonismo internacional al histórico circuito porteño. Los trabajos se iniciaron en la recta opuesta, luego de varias semanas de ensayos y pruebas técnicas para definir la mezcla asfáltica y calibrar los equipos que participan del operativo.
La intervención apunta a adaptar el trazado a las exigencias de las principales categorías del automovilismo mundial. El gran objetivo inmediato es recibir nuevamente al MotoGP, que regresará a Buenos Aires después de 28 años entre el 9 y el 11 de abril de 2027. Pero el proyecto también tiene la mirada puesta en el futuro y en la posibilidad de que la Fórmula 1 vuelva a correr en la Ciudad.
Antes de comenzar con el asfaltado definitivo, se utilizaron las áreas de escape y los sobreanchos de distintas curvas para realizar pruebas sobre los materiales, ajustar la maquinaria y capacitar a los operarios. Con esa etapa completada, el despliegue avanzó sobre la recta opuesta con tres grupos de trabajo que pavimentan de manera simultánea para cubrir todo el ancho de la pista.
Cada equipo está integrado por un camión que transporta el asfalto caliente, una pavimentadora terminadora y dos rodillos encargados de compactar el material. En total, el operativo cuenta con 12 máquinas de gran porte trabajando de manera coordinada para completar una tarea que requiere precisión en cada tramo.
UN CIRCUITO RENOVADO CON TECNOLOGÍA DE ÚLTIMA GENERACIÓN
La magnitud de la obra también se refleja en los materiales que se utilizarán: en total, se necesitarán 43.000 toneladas de asfalto, distribuidas en tres capas. La primera, que ya se encuentra en ejecución, corresponde a la base y tendrá ocho centímetros de espesor. Luego se colocará una capa intermedia de cinco centímetros y, finalmente, una de rodamiento de cuatro centímetros, que será la superficie definitiva sobre la que circularán las motos y los autos de competición.
Uno de los aspectos más destacados del operativo es la incorporación del sistema SmoothRide, una tecnología de última generación utilizada por Autopistas Urbanas (AUSA), empresa a cargo de los trabajos. La herramienta permite trasladar con precisión al terreno el diseño del circuito realizado por el ingeniero alemán Hermann Tilke, con el objetivo de eliminar imperfecciones y respetar las condiciones técnicas de cada sector.
El procedimiento contempla tres etapas. Primero se realiza un escaneo de alta velocidad que captura millones de puntos topográficos y genera una representación tridimensional exacta de la superficie. Luego, mediante un software especializado, se procesan esos datos para calcular los espesores de fresado y de asfalto necesarios en cada sector, respetando las pendientes, los peraltes y las áreas de escape.
Por último, el diseño digital se incorpora directamente a las computadoras de las pavimentadoras, equipadas con el sistema RD-MC (Ride Control). A través de sensores ultrasónicos y receptores satelitales, las máquinas identifican su posición en tiempo real y ajustan automáticamente el espesor del material que colocan, con precisión milimétrica.
No se trata de una tecnología experimental: el sistema ya fue utilizado en algunos de los escenarios más importantes del calendario internacional, como Yas Marina, en Abu Dhabi; Marina Bay, en Singapur; Shanghái, Miami y Silverstone.
“El comienzo del asfaltado de la pista es un hito fundamental en la transformación del Autódromo. Proyectamos que Buenos Aires volvería a estar en el centro del automovilismo mundial, con un circuito a la altura de los principales escenarios internacionales y una infraestructura que nos permita recibir competencias de primer nivel, y esta etapa nos permite ver con más claridad lo cerca que estamos de lograrlo”, sostuvo el secretario de Deportes, Fabián “Chino” Turnes.
Con el asfaltado en marcha, el Gálvez comienza a mostrar una de las transformaciones más importantes de su historia. El regreso del MotoGP ya tiene fecha y será la primera gran prueba para el renovado escenario, mientras que la posibilidad de volver a recibir a la Fórmula 1 aparece como el gran objetivo a largo plazo.





