Dos marinos filipinos mueren en ataque a petrolero saudí en el estrecho de Ormuz
Un petrolero de la estatal saudí Bahri perdió dos tripulantes filipinos en un ataque que refleja la creciente volatilidad del estrecho de Ormuz.

La tragedia ocurre mientras cruzaba el estrecho de Ormuz
En la madrugada del 31 de agosto de 2026, el buque petrolero SIDR, operado por la estatal saudí Bahri, recibió un impacto mientras navegaba por el estrecho de Ormuz, la estrecha vía que une el golfo Pérsico con el océano Índico. El ataque cobró la vida de dos marineros filipinos que formaban parte de la tripulación, y la naviera confirmó la pérdida sin ofrecer más detalles sobre la naturaleza del proyectil ni el daño estructural del casco.
Bahri envía condolencias y activa su plan de apoyo
En un comunicado dirigido a los familiares, la compañía expresó sus más sentidas condolencias y explicó que está brindando asistencia económica y psicológica a los seres queridos y a los compañeros de trabajo. Además, Bahri mantuvo una línea directa con el barco dañado y afirmó que se coordina con las autoridades marítimas y con los actores del sector para monitorear la situación y garantizar la seguridad del resto de la tripulación.
Ormuz bajo la lupa: la escalada entre EE.UU. e Irán
El incidente se dio en el contexto de una creciente rivalidad entre Estados Unidos e Irán, que ha convertido al estrecho en un punto crítico de la geopolítica energética. La semana anterior, la agencia británica UKMTO había alertado sobre un buque alcanzado por tres proyectiles de origen desconocido en la misma zona, mientras una firma griega especializada en riesgos marítimos reportó que otros dos tanqueros fueron impactados durante la madrugada del lunes al martes.
Según la plataforma de seguimiento Kpler, los buques que sufrieron los impactos habían cargado cerca de dos millones de barriles de crudo en el puerto saudí de Juaymah la semana pasada. Por su parte, la Guardia Revolucionaria de Irán sostuvo que dos tanqueros se incendiaron tras golpear minas colocadas en el estrecho, sumando una versión más al mosaico de acusaciones cruzadas.
Impacto en los precios y la cadena de suministro
Ormuz ha sido históricamente el corredor más transitado para el transporte de petróleo a nivel global; cualquier interrupción se refleja al instante en los precios internacionales y en la factura de los hogares cordobeses. La reciente oleada de ataques evidencia la vulnerabilidad de la ruta, que antes del conflicto disfrutaba de un tránsito casi libre.
Irán ha intensificado su presión mediante el despliegue de minas y la amenaza de bloqueos, mientras EE.UU. responde con ataques a instalaciones estratégicas en puertos iraníes. La guerra de seis meses que estalló a principios de 2026 sigue sin señales claras de resolución, y la comunidad internacional mantiene los ojos puestos en cada nuevo suceso.
La comunidad filipina y el sector naval ante la pérdida
Filipinas, que provee al 30% de la mano de obra marítima mundial, lamenta la muerte de sus ciudadanos en un entorno cada vez más hostil. Las familias de los dos tripulantes reciben el apoyo prometido por Bahri, pero el episodio reaviva el debate interno sobre la seguridad de los marinos que cruzan zonas de conflicto.
Para las compañías de seguros y los operadores logísticos, el hecho refuerza la urgencia de revisar rutas, protocolos de defensa y coberturas de riesgos de guerra. Mientras tanto, la energía que llega a la mesa de los cordobeses sigue dependiendo de los flujos que atraviesan Ormuz, conscientes de que cualquier interrupción puede traducirse en aumentos de precios y tensiones económicas a nivel nacional.
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