EE UU advierte a sus ciudadanos en Irkutsk ante sospecha de peste neumónica
La embajada estadounidense alerta a los viajeros por una posible infección mortal y detalla las precauciones a seguir

Alerta directa de la embajada de EE UU en Irkutsk
El martes la representación estadounidense en Rusia emitió un aviso urgente para los ciudadanos que se encuentren en la provincia siberiana de Irkutsk. La consigna es clara: mantenerse alejado de los centros que las autoridades locales hayan señalado como potencialmente contaminados, acudir de inmediato a un establecimiento de salud ante cualquier fiebre o síntoma respiratorio y obedecer al pie de la letra las instrucciones de los organismos sanitarios regionales.
El comunicado, publicado en la cuenta oficial del Departamento de Estado en X, recalca que la medida forma parte de la alerta de nivel 4 – “No viajar” – que sigue vigente para todo el territorio ruso. La embajada también advirtió que su capacidad de asistencia es limitada fuera de Moscú y que podrían imponerse restricciones de movimiento por motivos sanitarios y de seguridad.
Respuesta de Moscú y la OMS
Hasta el momento, el gobierno ruso no ha confirmado que la enfermedad sea peste neumónica. La Organización Mundial de la Salud (OMS), citada por Newsweek, informó que Rusia comunicó la ausencia de casos oficiales en Irkutsk y que la causa de la muerte todavía no estaba definida cuando se emitió el aviso.
Sin embargo, la OMS detectó el 2 de octubre informes sobre la muerte y, al día siguiente, solicitó a las autoridades rusas más detalles. Moscú respondió indicando que la fallecida presentaba una infección viral respiratoria aguda común y que los análisis no hallaron patógenos peligrosos entre sus contactos.
¿Quién era la fallecida?
La víctima fue Daria Shipilova, una técnica de 28 años del Instituto de Investigación Antipeste de Siberia y el Lejano Oriente. Según Rospotrebnadzor, el organismo ruso de vigilancia sanitaria, los exámenes de laboratorio no detectaron en su cuerpo microorganismos vinculados a su trabajo.
Se rumorea que la trabajadora habría roto, el 25 de septiembre, un tubo que contenía *Yersinia pestis*, la bacteria responsable de la peste. La hipótesis alimenta la duda de especialistas internacionales. Kevin Esvelt, profesor asociado del MIT Media Lab, cuestionó en X la ausencia de información oficial y la supuesta movilización de agentes del FSB con equipos de protección.
Contexto histórico y político
El caso revive la última aparición de peste humana en Rusia, registrada en 2016 cuando un niño de diez años enfermó en la república de Altái tras manipular una marmota. El instituto de Irkutsk es heredero de la red soviética creada para vigilar focos naturales de la enfermedad, y algunos de sus laboratorios participaron en el programa de armas biológicas de la URSS, según el investigador Amesh Adalja del Centro Johns Hopkins.
En el plano diplomático, la alerta coincide con la promesa del expresidente Donald Trump de conversar “muy pronto” con Vladimir Putin sobre el episodio. La Casa Blanca tiene hasta el 18 de octubre para decidir qué entidades rusas sancionar bajo la ley Lindsey O. Graham, y la conversación con el Kremlin podría revelar cuánta información sanitaria está dispuesta a compartir Moscú.
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