Messi cierra su etapa con la Albiceleste entre emociones y lágrimas de Enzo Fernández
El capitán rosarino cerró su historia con la Selección en una noche cargada de recuerdos y emoción

Messi cierra su etapa con la Albiceleste entre emociones y lágrimas de Enzo Fernández
El martes 6 de octubre de 2026 el Estadio Monumental se llenó de un silencio reverente antes de estallar en aplausos. Tras la goleada 3‑0 ante Benín, Lionel Messi tomó el micrófono para anunciar su retiro de la Selección, una noticia que dejó a la afición sin aliento.
El capitán abre su corazón ante la hinchada
“Es difícil decir algo hoy. Hay muchas emociones y se me cruzan muchas cosas”, empezó el astro, recordando a su padre, fallecido el 8 de agosto. Agradeció la oportunidad de vestir la camiseta en los momentos de gloria y en los de derrota, y confesó que dejar la Albiceleste le costará “más de lo que imagina”.
Rememoró el último Mundial, la ilusión de volver a ser campeón y el desgaste físico y mental que supuso la semifinal contra Inglaterra. “Jugamos con guerreros que dieron la vida por la camiseta”, subrayó, resaltando la unión que siempre lo acompañó.
Enzo Fernández rompe a llorar
Mientras Messi hablaba, el volante Enzo Fernández no pudo contener la emoción. Con lágrimas visibles, recordó la carta que le escribió al astro en 2016 y la trayectoria que compartieron desde entonces. “Hoy es el día más triste de mi carrera, porque voy a extrañar defender los colores de la Selección”, declaró, mirando a la tribuna con nostalgia.
Fernández advirtió que vendrán momentos difíciles, pero insistió en la necesidad de mantener un grupo fuerte y unido. “Cuando nos juntamos somos más fuertes que cualquiera”, afirmó, provocando una ovación que retumbó en todo el estadio.
El legado que deja una generación
Messi cerró su discurso agradeciendo al público argentino, que lo acompañó en cada estadio del país. “Siempre recibí un cariño enorme, y eso lo sentimos como locales en todos lados”, expresó, rememorando el primer partido después del Mundial, que describió como “el día más feliz de mi carrera”.
Al terminar, su familia se acercó al escenario: su hijo Thiago y su padre, ambos visiblemente emocionados, recibieron el abrazo del capitán. Antonela Roccuzzo también se mostró con lágrimas, y la familia salió del campo lentamente, dejando una estela de emociones que quedará en la historia del fútbol argentino.
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