El estrecho de Bab el-Mandeb: un cuello de botella estratégico en el corazón de la crisis yemení
La tensión en el estrecho de Bab el-Mandeb puede tener un impacto significativo en la economía global.

El estrecho de Bab el-Mandeb: un cuello de botella estratégico en el corazón de la crisis yemení
El estrecho de Bab el-Mandeb, una de las vías marítimas más transitadas del mundo, se ha convertido en el epicentro de una creciente tensión entre los rebeldes hutíes de Yemen y Arabia Saudita. Esta región estratégica, que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén, es clave para el petróleo y los contenedores que unen Asia, Europa y el Atlántico a través del canal de Suez.
La tensión en el estrecho de Bab el-Mandeb se produce en un contexto de escalada en la región, donde los hutíes han declarado un embargo naval contra Arabia Saudita en el mar Rojo, acusándola de asediar las zonas del norte de Yemen bajo su control. Los hutíes, alineados con Irán, han lanzado un ataque contra un buque saudita que transportaba equipo militar en el estrecho, según informó la agencia de noticias Saba, controlada por el grupo insurgente.
El incidente se produce en paralelo a la tensión en el estrecho de Ormuz, donde petroleros han sufrido ataques atribuidos a Irán en las últimas semanas, mientras se diluyen las expectativas de un acuerdo entre Teherán y Washington. La combinación de un bloqueo naval no resuelto y una ofensiva terrestre en expansión anticipa mayor presión sobre una de las arterias comerciales más sensibles del planeta.
El estrecho de Bab el-Mandeb es un cuello de botella estratégico, con un punto más estrecho que mide apenas 29 kilómetros. Su importancia se debe a que es uno de los pasos marítimos más transitados del mundo, con un flujo de petróleo y productos que supera las 5 millones de toneladas diarias. El bloqueo naval y los ataques contra la navegación comercial pueden provocar un aumento en los costos del transporte y en los precios de los productos, lo que puede afectar a la economía global.
La comunidad internacional ha expresado su preocupación por la escalada de violencia en la región y ha llamado a las partes involucradas a cesar los ataques y a retomar el diálogo. El Consejo de Seguridad de la ONU ha condenado los ataques contra la navegación comercial en el mar Rojo y ha pedido a las partes a que respeten la libertad de navegación y el derecho internacional.
El enviado especial de la ONU para Yemen, Hans Grundberg, advirtió que la escalada de violencia en la región, sumada a la reanudación de la ofensiva contra la navegación comercial en el mar Rojo, colocan al país en su mayor riesgo de retorno a un conflicto de gran escala desde la tregua auspiciada por Naciones Unidas en abril de 2022. Yemen atraviesa una guerra civil desde finales de 2014, cuando los hutíes tomaron el control del norte del país, incluida la capital, Saná, lo que derivó en 2015 en la intervención militar de una coalición liderada por Arabia Saudita en apoyo del Gobierno reconocido internacionalmente.
La tensión en el estrecho de Bab el-Mandeb tiene un impacto significativo en la economía global, ya que ambos estrechos son vitales para el comercio internacional. El bloqueo naval y los ataques contra la navegación comercial pueden provocar un aumento en los costos del transporte y en los precios de los productos, lo que puede afectar a la economía global.
La respuesta de la comunidad internacional ha sido de preocupación y llamado a las partes involucradas a cesar los ataques y a retomar el diálogo. Es importante que las partes involucradas trabajen juntas para encontrar una solución pacífica y duradera al conflicto, evitando así un impacto negativo en la economía global.
En conclusión, la situación en el estrecho de Bab el-Mandeb es muy delicada y requiere la atención inmediata de la comunidad internacional. Es importante que las partes involucradas cesen los ataques y retomen el diálogo para encontrar una solución pacífica y duradera al conflicto.
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