El refuerzo que sumó el Rosario Central de Di María: viene de jugar en España

Rosario Central hizo oficial el retorno de Franco Cervi, quien firmó contrato por dos temporadas. Formado en la cantera auriazul y tras debutar en 2014, el “Chucky” regresa a Arroyito una década después de su partida para vestir nuevamente la camiseta que lo vio nacer y sumar su experiencia al equipo que encabeza Ángel Di María.
El mediocampista desembarca con el pase en su poder desde Celta de Vigo, donde cerró una etapa difícil. Durante sus cinco años en el fútbol español fue de mayor a menor, perdiendo terreno tras la salida de Eduardo Coudet. En su última temporada bajo el mando de Claudio Giráldez quedó relegado, sumando apenas tres apariciones: dos por Copa del Rey ante rivales de categorías menores y 12 minutos continentales frente a Niza.
Muy distinta fue su historia en Portugal. Entre 2016 y 2021, Cervi integró una etapa gloriosa de Benfica, club con el que cosechó dos títulos de Liga, dos Supercopas y una Copa de Portugal, acumulando además un importante recorrido en la Champions League.
El regreso a Rosario Central representa para el futbolista la oportunidad perfecta para reencontrarse con su mejor nivel. El hincha canalla recuerda con entusiasmo aquel extremo veloz, desequilibrante y con gran capacidad de asistencia que brilló en su primer ciclo. Ahora, con una década de trayectoria europea sobre la espalda, inicia un nuevo capítulo en Gigante de Arroyito con el objetivo firme de volver a ser determinante.
EL PASO DE FRANCO CERVI POR ROSARIO CENTRAL
Bajo la conducción técnica de Coudet, Cervi se consolidó como una pieza fundamental en el esquema ofensivo del equipo. Durante su permanencia en el club de Arroyito, disputó un total de 56 partidos y convirtió 7 goles con la camiseta del “Canalla”.
Su rendimiento superlativo no solo llevó a Rosario Central a pelear instancias decisivas en el plano local e internacional, sino que también despertó de inmediato el interés de los grandes clubes europeos. Su primer ciclo en Arroyito dejó un recuerdo imborrable, estableciendo la base de una carrera que luego continuaría en el fútbol de elite.





