FIFA se manifiesta en favor de compaginar la maternidad con las carreras profesionales de sus árbitras

Cuando la árbitra mauriciana Queency Victoire dio a luz a su primer hijo en 2020, le preocupaba la posibilidad de volver al mundo del arbitraje. «Como mujer, te da miedo regresar. No sabes cómo va a ir, qué va a pasar, etc.», comentó. Tres años después, fue seleccionada por la FIFA como una de las árbitras del Mundial de Fútbol de Australia y Nueva Zelanda 2023. Desde entonces, ha dado a luz a su segundo hijo y, tras retomar su carrera, es una de las árbitras asistentes del Mundial Femenino Sub-17 de este año en Marruecos.
Victoire afirmó en este sentido: «Nos preguntan cómo nos va y demás, así que, en mi opinión, el apoyo que hemos recibido de la FIFA nos ha ayudado mucho. Mental, psicológica y físicamente, todo nos beneficia enormemente como árbitras».
La FIFA reforzó su apoyo a las árbitras internacionales ofreciéndoles oportunidades para compaginar la maternidad con su carrera profesional, y la jefa de arbitraje femenino de la FIFA, Bibiana Steinhaus-Webb, destacó que es perfectamente posible ser árbitra de la Copa Mundial de la FIFA y madre.
Steinhaus-Webb afirmó que, para las árbitras, el apoyo se basa en varios principios clave. «Comprendemos que cada embarazo es diferente y, en todos los casos, nuestro objetivo es brindarles tranquilidad. Colaboramos con las federaciones miembro para que las árbitras permanezcan en la lista de la FIFA durante el embarazo y para evitar un regreso prematuro a los entrenamientos o las competiciones», declaró.
«También las apoyamos con capacitación individualizada y flexible, y acceso a recursos médicos. Se brinda apoyo a los padres mediante un acompañante en los eventos de la FIFA, así como alojamiento y arreglos de viaje que facilitan la conciliación familiar. Además, en la Copa Mundial Femenina de la FIFA 2027 se habilitarán salas de lactancia y espacios adecuados dentro del estadio, dedicados exclusivamente a las madres lactantes, conocidos como salas tranquilas».
La canadiense Myriam Marcotte arbitró en la Copa Mundial Femenina Sub-20 en Polonia tras dar a luz a su segundo hijo el año pasado. Árbitra de la FIFA desde 2019, al igual que Victoire, sueña con ser seleccionada para la Copa Mundial Femenina de la FIFA Brasil 2027. Marcotte explicó que haber sido invitada al Seminario de Árbitras de Élite Femeninas de la FIFA para funcionarios de la Concacaf en Costa Rica en febrero de 2025, cuando tenía siete meses de embarazo, fue un recordatorio oportuno de que todavía formaba parte del Equipo Uno.
«El hecho de haberme involucrado tan rápidamente en ese seminario me hizo pensar: “Vale, todavía tengo mi oportunidad. Puedo seguir adelante. Puedo volver”. Estar con los demás árbitros en ese seminario me hizo sentir que no estaba tan lejos de ellos», dijo. «Saber que no te van a reemplazar mientras estés ausente durante un tiempo, saber que la gente todavía se preocupa por ti y te invita a competiciones o eventos aunque estés embarazada».
Garantizar la participación de oficiales de partido como Marcotte en eventos es fundamental para el apoyo que reciben durante el embarazo. Se les realizan revisiones médicas frecuentes y controles de bienestar a través de canales de comunicación establecidos entre la atleta y el equipo de rendimiento (técnico y físico). Se les guía a través de un programa de entrenamiento adaptado y se les informa sobre los cambios relacionados con el embarazo en la recuperación y la nutrición. La fatiga, la recuperación, la hidratación y la ingesta nutricional se controlan durante todo el embarazo.
EL TRABAJO DE LA FIFA CON LAS ÁRBITRAS
Tras el parto, la FIFA ofrece apoyo para una revisión médica y fisioterapia pélvica posparto. Las árbitras reciben un programa de entrenamiento estructurado para su reincorporación al terreno de juego, que se adapta gradualmente desde la movilidad suave hasta el fortalecimiento muscular, la función del suelo pélvico, el control del tronco, la condición física aeróbica y la velocidad, hasta alcanzar la plena capacidad para competir. Se les brinda apoyo en cuanto a sus hábitos de sueño y alimentación a medida que retoman progresivamente sus funciones en los partidos. Steinhaus-Webb recalcó que las árbitras pueden elegir lo que consideren mejor en cuanto al apoyo a los padres. «Si prefieren dejar a sus hijos en casa, en su entorno familiar, no hay problema. Y si prefieren traerlos, tampoco hay problema», afirmó.





