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Irán propone siete días de tregua para reabrir Ormuz y negociar su programa nuclear

Teherán presenta a Washington un esquema de una semana que busca levantar el bloqueo y poner fin a tensiones marítimas

El presidente iraní Masoud Pezeshkian dio a conocer en la sede de la Asamblea General de la ONU que Teherán retomará el memorando de entendimiento firmado en junio con Estados Unidos, tras entregar a la administración Trump un plan de una semana para reabrir el estrecho de Ormuz.

Plan de siete días

Según el canciller Abbas Araghchi, el esquema contempla un cese de hostilidades de siete días que incluiría la retirada de los grupos armados libaneses de la zona, la liberación de al menos 12.000 millones de dólares en activos iraníes congelados y el levantamiento de sanciones sobre las exportaciones petroleras. El bloqueo naval estadounidense quedaría sin efecto el sexto día y, a partir del séptimo, se iniciarían negociaciones sobre el programa nuclear iraní. El conteo empezaría tan pronto como EE.UU. acepte la propuesta, y algunas medidas podrían ejecutarse en cuatro o cinco días.

Impacto económico del bloqueo

Ormuz, que antes de la ofensiva de febrero transportaba una quinta parte del petróleo y gas comercializados a nivel mundial, se convirtió en la principal carta de presión de Irán. El cierre redujo el tráfico marítimo a aproximadamente el 60 % de los niveles previos y encareció los precios del crudo, alimentando la inflación en Estados Unidos y en otros mercados. Irán asegura que la reapertura aliviaría la presión sobre la economía global y permitiría la circulación normal de sus exportaciones.

Reacciones de Washington y la región

Funcionarios de la Casa Blanca describieron los intercambios con los mediadores como “constructivos”, aunque no confirmaron una aceptación inmediata del plan. Arabia Saudita mostró escepticismo, recordando que la propuesta surgió en un contexto de creciente actividad de los rebeldes hutíes respaldados por Irán en el Mar Rojo. China, por su parte, expresó “apoyo reflexivo y responsable” a la iniciativa iraní, según lo señalado por Pezeshkian en su cuenta de X.

Divisiones internas en la dirigencia iraní

Aunque la administración presenta una fachada de unidad, voces críticas emergen dentro del país. El legislador Ebrahim Rezaei tachó de debilidad el encuentro con “el enemigo agresor”, mientras que la Asamblea de Expertos reafirmó la necesidad de la resistencia. El presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Qalibaf, advirtió sobre la peligrosidad de una postura que oscile entre la guerra sin rumbo y la subestimación de las capacidades nacionales.

En los últimos días, Pezeshkian recibió al primer ministro de Catar, principal mediador de las conversaciones indirectas entre Irán y EE.UU., y Araghchi sostuvo encuentros con el enviado estadounidense Steve Witkoff y el yerno de Donald Trump, Jared Kushner, sin que se hayan concretado avances decisivos.

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