Irán y Emiratos Árabes Unidos buscan una nueva etapa de cooperación en medio de la tensión del Golfo
Los dos países intentan dar vuelta la página tras la escalada que siguió al conflicto en Oriente Medio

Irán y Emiratos Árabes Unidos buscan una nueva etapa de cooperación en medio de la tensión del Golfo
Encuentro en la cumbre de los BRICS
El domingo, en la ciudad india de Nueva Delhi, el presidente iraní Masoud Pezeshkian y el jeque Khaled bin Mohamed bin Zayed Al Nahyan se sentaron a conversar al margen de la reunión de los líderes del bloque BRICS. Ambos manifestaron la voluntad de “dar vuelta la página” después de la oleada de hostilidades que se desató con el estallido del conflicto en Oriente Medio.
«Por primera vez desde la guerra y los incidentes en el Golfo Pérsico, mantuvimos un intercambio constructivo», señaló Pezeshkian, quien añadió que la agenda futura se centrará en una relación basada en la cooperación económica y la seguridad regional.
Historia de fricción entre Teherán y Abu Dabi
Las tensiones bilaterales se remontan a los inicios del conflicto, cuando Irán acusó a los Emiratos de respaldar a los aliados de Washington. La respuesta de Teherán a los ataques aéreos de EE. UU. e Israel contra objetivos iraníes en febrero incluyó represalias contra instalaciones vinculadas a la capital estadounidense en la zona, lo que provocó daños colaterales en territorio emiratí.
En agosto, Abu Dabi decidió suspender los intercambios comerciales y financieros con Irán. Esa medida golpeó a Dubái, que alberga una comunidad iraní de varios miles de residentes y funciona como una puerta de entrada crucial para la divisa que necesita Teherán para sortear las sanciones internacionales.
Repercusiones internacionales y la seguridad del estrecho de Ormuz
Mientras los dirigentes de Teherán y Abu Dabi intentan acercarse, la posición de Estados Unidos sigue marcando el pulso de la región. El expresidente Donald Trump, entrevistado desde Irlanda, minimizó la reunión en Omán y afirmó que la guerra con Irán terminaría después de las elecciones de medio término, sin precisar fechas.
En el mismo periodo, la seguridad marítima en el estrecho de Ormuz se volvió más frágil. Un buque de carga iraní fue atacado cerca de la isla de Qeshm, dejando un muerto y cuatro heridos, según fuentes estatales de Teherán. Días antes, los rebeldes hutíes, respaldados por Irán, tomaron el control de una isla en el estrecho de Bab el‑Mandeb, avivando los temores sobre la libre circulación del comercio internacional.
Desafíos y oportunidades de la reconciliación
Si la reconciliación avanza, podría abrir una ventana para relajar las sanciones económicas que asfixian a Irán desde hace años. Sin embargo, la desconfianza generada por los recientes enfrentamientos y la postura firme de EE. UU. y sus aliados hacen que cualquier paso adelante sea delicado.
Para Dubái, restablecer los lazos con Irán significaría recuperar una fuente esencial de ingresos y preservar la estabilidad de su sector financiero. Para Teherán, la reapertura del mercado emiratí representa una salida estratégica frente a la presión occidental y una oportunidad de diversificar sus rutas de comercio.
En el horizonte, la comunidad internacional observará si la conversación iniciada en Nueva Delhi se traduce en acuerdos concretos o si la historia de recelos vuelve a imponerse sobre la agenda de cooperación.
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