La Crisis del INTA Córdoba: Investigaciones Clave en Riesgo
La reducción de personal en el INTA de Córdoba pone en peligro la continuidad de investigaciones clave para el sector agropecuario

La situación en el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) de Córdoba es alarmante. En los últimos años, el organismo ha perdido alrededor del 30% de su personal, lo que pone en peligro la continuidad de varias líneas de investigación críticas para el sector agropecuario.
Según Guillermo Gerster, director de la Estación Experimental Agropecuaria (EEA) Marcos Juárez, la reducción de personal ha sido muy desigual entre las diferentes estaciones experimentales. Mientras que en Marcos Juárez los retiros representaron alrededor del 10% del personal, en Manfredi superaron el 25%. Esta disminución no solo afecta la cantidad de personal, sino también la calidad y profundidad de las investigaciones que se pueden realizar.
El Impacto en las Investigaciones
La situación es particularmente grave en áreas como el mejoramiento de alfalfa, el manejo de efluentes, el riego, el manejo de suelos, y la ecofisiología de cultivos como el maíz y la soja. Por ejemplo, una línea de investigación sobre alimentación diferencial de cerdos para producir embutidos enriquecidos con omega, desarrollada en INTA Marcos Juárez, se vio prácticamente suspendida tras el retiro del técnico responsable.
Además, el programa de mejoramiento de alfalfa en INTA Manfredi corre el riesgo de discontinuarse si no se incorporan nuevos profesionales. La continuidad de este programa depende del traslado de un investigador, que todavía no ha sido resuelto. Esta situación no solo afecta a los investigadores y al personal del INTA, sino también a los productores y al sector agropecuario en general, que dependen de la investigación y el desarrollo de tecnologías para mejorar su productividad y competitividad.
Un Problema Nacional
La crisis en el INTA de Córdoba no es un problema aislado. Un informe de la Dirección Nacional del INTA reveló que el retiro voluntario de personal ha provocado la pérdida de 889 trabajadores en todo el país. Esto ha afectado áreas de investigación, innovación y extensión, poniendo en riesgo la continuidad de proyectos, convenios y servicios tecnológicos.
El informe destaca la necesidad de recuperar capacidades críticas mediante la cobertura de vacantes y una planificación institucional de mediano plazo. La situación es crítica y requiere una solución urgente para evitar la pérdida de conocimientos y capacidades valiosas. El sector agropecuario, que es fundamental para la economía argentina, depende en gran medida del trabajo y la investigación realizada por el INTA.
Es importante destacar que la reducción de personal en el INTA no solo afecta a la institución en sí, sino también a la comunidad científica y al sector productivo. La pérdida de investigadores y técnicos especializados puede tener un impacto negativo en la capacidad del país para desarrollar y aplicar tecnologías y prácticas agrícolas sostenibles y eficientes.
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