La historia desconocida de los gestos que tuvo Lionel Messi con el plantel de Boca cuando jugaron con Barcelona

Entre todas las prendas que cosechó a lo largo de su trayectoria profesional, Leonardo Jara no duda un instante al señalar su bien más preciado: la camiseta de Lionel Messi. Detrás de ese codiciado tesoro que consiguió en 2018, durante la disputa del Trofeo Joan Gamper entre Boca y Barcelona en el Camp Nou, se esconde una anécdota inolvidable que retrata la humildad del astro rosarino.
Según reveló el ex defensor xeneize en una entrevista con ‘Rambla Stream’, la forma en que llegó esa casaca a sus manos no fue fruto del azar ni de un tironeo tras el pitazo final. Al terminar el encuentro amistoso entre Boca y Barcelona, Messi tuvo la iniciativa de mandar camisetas oficiales para absolutamente todos los integrantes del plantel argentino, asegurándose de que cada rival tuviera su recuerdo del partido.
Sin embargo, el gesto del capitán no concluyó en la zona de vestuarios. Ya de regreso en el hotel de concentración, los futbolistas de la Ribera se disponían a salir a recorrer la ciudad en su noche libre cuando se topan con una escena inesperada: tres combis privadas los aguardaban en la puerta del edificio.
Allí se enteraron de que el “10” los había invitado formalmente a cenar a un reconocido restaurante de su propiedad. Si bien el rosarino no pudo asistir personalmente al evento, dejó la orden explícita de que la delegación disfrutara de la gastronomía del lugar con absolutamente todos los gastos cubiertos. Una muestra de caballerosidad que transformó esa visita a España en un recuerdo imborrable para Jara y sus compañeros.
CÓMO SALIÓ EL PARTIDO ENTRE BOCA Y BARCELONA
El elenco culé se quedó con la edición 2018 del Trofeo Joan Gamper tras vencer a Boca por 3-0 en la ciudad condal. El conjunto blaugrana marcó la pauta del encuentro desde el arranque y logró destrabar el marcador con un potente remate de Malcom, reciente refuerzo del club. Posteriormente, Messi y Rafinha ampliaron la diferencia para definir las acciones en favor del elenco culé.
Durante el tramo inicial, el equipo azul y oro mostró personalidad e intentó disputarle la posesión de la pelota al dueño de casa. No obstante, con la llegada de la tercera conquista, el trámite del partido se volvió marcadamente favorable para la escuadra local, que impuso el ritmo de juego a base de toque y movilidad.





