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Más de 120 muertos en la ofensiva hutí sobre el estrecho de Bab al‑Mandeb

La ofensiva hutí en Bab al‑Mandeb supera los 120 fallecidos y amenaza el tráfico marítimo global.

Una ofensiva terrestre lanzada ayer por los hutíes en el estrecho de Bab al‑Mandeb dejó al menos 120 fallecidos, según cifras de la AFP basadas en fuentes militares y médicas. El ataque, que se desarrolló en el paso que une el mar Rojo con el Golfo de Adén, sigue generando decenas de heridos que aún esperan atención sanitaria.

Cifras de muertos se disparan

Un oficial del ejército yemení, que prefirió mantenerse anónimo, informó que 66 de sus soldados fueron abatidos. Por su lado, fuentes cercanas a los rebeldes contabilizan al menos 62 combatientes hutíes muertos y la pérdida de un civil, según una entidad médica independiente. En total, el gobierno yemení reconoce 39 efectivos progubernamentales fallecidos desde que los combates iniciaron el jueves.

El trasfondo geopolítico del estrecho

La tregua pactada en 2022 entre el gobierno de Yemen y los hutíes se desmoronó en julio, en medio de la creciente tensión entre Estados Unidos e Irán. Desde entonces, los rebeldes, que cuentan con el respaldo de Teherán, intensificaron sus ataques contra posiciones de la coalición liderada por Arabia Saudí. La caída de la ruta de Ormuz a manos de Irán en febrero obligó a que Bab al‑Mandeb se convirtiera en la única salida marítima viable para el petróleo saudí.

Qué buscan los hutíes en Bab al‑Mandeb

Según una fuente militar, el objetivo de los hutíes es controlar las zonas limítrofes al estrecho para dominar una vía que enlaza Asia con Europa a través del canal de Suez. Aunque todavía no poseen territorio con acceso directo al paso, mantienen el control de la ciudad portuaria de Hodeida, lo que les permite lanzar cohetes y drones contra objetivos costeros y buques que transitan por el mar Rojo.

Impacto en el tráfico marítimo mundial

El anuncio de un bloqueo contra los buques saudíes y la creciente frecuencia de ataques a la navegación ponen en aprietos a las compañías navieras que dependen de esa ruta. Cada día que el estrecho quede bajo amenaza, los costos de transporte se disparan y el precio del crudo puede verse afectado a nivel global. Mientras tanto, la población civil yemení sigue atrapada en una guerra que lleva ocho años sin señales de resolución.

Perspectivas de la comunidad internacional

Hasta el momento, ninguno de los bandos ha presentado un balance oficial definitivo, pero la magnitud de los muertos y la presión sobre una arteria marítima vital hacen prever una intervención más decidida de la comunidad internacional. La urgencia de evitar una escalada que impacte no solo a Yemen sino al comercio mundial se vuelve cada vez más patente.

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