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NASA confirma que el telescopio Swift volverá a la atmósfera tras 22 años de vuelo

El observatorio perderá estabilidad y se prepara para su reentrada controlada en las próximas semanas.

NASA confirma que el telescopio Swift volverá a la atmósfera tras 22 años de vuelo

La NASA comunicó este lunes que el observatorio Swift Neil Gehrels está a punto de terminar su trayectoria orbital. A menos de 275 kilómetros sobre la superficie terrestre, el satélite ha perdido la estabilidad necesaria para apuntar con la precisión que su misión exigía, lo que obliga a cerrar la fase científica.

Fin de la fase científica después de más de dos décadas

Swift, lanzado en noviembre de 2004, se convirtió rápidamente en la herramienta principal para detectar estallidos de rayos gamma y seguir su evolución en otras longitudes de onda. Durante 22 años, el telescopio ha generado cientos de publicaciones y ha permitido identificar fuentes lejanas que ayudaron a descifrar la física de explosiones cósmicas.

Reentrada controlada prevista para las próximas semanas

Los ingenieros de la misión estiman que el satélite comenzará su descenso desde la órbita baja en las próximas semanas. La reentrada será controlada y, según los cálculos, la mayor parte de la nave se quemará en la atmósfera, sin que se esperen riesgos para la población.

Contexto: desafíos de mantener satélites en órbita baja

Operar a menos de 300 km de altitud implica enfrentarse a una atmósfera residual que genera fricción constante. Con el tiempo, esta resistencia reduce la velocidad orbital y compromete la capacidad de control de los equipos. Swift no es la primera nave que ha tenido que concluir su vida útil por estas razones; misiones como la ESA GOCE también terminaron de forma similar.

Legado científico y futuro de la astronomía espacial

Aunque Swift se dirige al final de su trayecto, su legado permanece en los datos que siguen alimentando a astrónomos de todo el mundo. Los archivos de la misión están siendo revisados para extraer información que todavía pueda aportar a estudios de supernovas, agujeros negros y ondas gravitacionales. La comunidad internacional ya está planificando la siguiente generación de observatorios que continúen la labor iniciada por Swift.

En Córdoba, la comunidad académica de la Universidad Nacional de Córdoba sigue de cerca estos acontecimientos, ya que varios grupos de investigación utilizan los catálogos de Swift para sus propios proyectos de astrofísica. El cierre de la misión, aunque simbólico, recuerda la importancia de la cooperación global en la exploración del cosmos.

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