Trabajadoras del Polo de la Mujer en Córdoba: Un grito de alerta contra el monotributo y a favor de mejores condiciones laborales
Un grupo de trabajadoras del Polo Integral de la Mujer en Córdoba se declaran en estado de alerta tras enterarse de que su continuidad laboral sería bajo la modalidad de monotributo
En el corazón de la ciudad de Córdoba, un grupo de trabajadoras del Polo Integral de la Mujer se han declarado en estado de alerta tras recibir la noticia de que su continuidad laboral después de finalizar sus residencias sería bajo la modalidad de monotributo. Esta decisión, que implica una carga de 40 horas semanales, ha generado un gran descontento entre las profesionales, quienes ven en esto un retroceso significativo en sus condiciones de trabajo.
La situación de las trabajadoras: Un panorama de incertidumbre
Según Belén Valletto, trabajadora del Polo de la Mujer y secretaria general del Colegio de Psicólogos de la Provincia de Córdoba, la situación afecta a más de 10 trabajadoras en la ciudad de Córdoba y a profesionales que se desempeñan en los Puntos Mujer del interior provincial. Las residencias de estas profesionales vencen el 30 de junio, y han estado trabajando en el organismo durante tres años y medio, realizando las mismas tareas que otras integrantes de los equipos con modalidades contractuales diferentes.
La continuidad laboral habría sido comunicada de manera verbal e individual, a través de llamados telefónicos, mensajes de WhatsApp o reuniones personales, bajo la modalidad de monotributo. Las trabajadoras cuestionan el uso del monotributo para cubrir funciones permanentes dentro de equipos interdisciplinarios y también rechazan la ampliación de la jornada a 40 horas semanales, argumentando que esto incrementaría el desgaste profesional y afectaría su organización laboral.
Las condiciones laborales en el Polo de la Mujer: Un entorno de alto riesgo psicosocial
Las trabajadoras del Polo de la Mujer intervienen diariamente en situaciones de violencia de género, crisis, abusos, amenazas e intentos de femicidio, lo que consideran una tarea con alto riesgo psicosocial. Una mayor carga horaria incrementaría el desgaste profesional, ya que las residentes percibían ingresos bajos y muchas complementan su actividad con otros empleos.
La situación se vuelve aún más compleja cuando se considera que las trabajadoras han estado solicitando durante más de tres meses una mesa de diálogo con las autoridades para discutir su continuidad laboral y las condiciones de trabajo. Sin embargo, aseguran que no han obtenido respuestas, lo que ha llevado a un sentimiento de frustración y desesperanza entre las profesionales.
Pedido de diálogo con la Provincia: Un llamado a la acción
Las trabajadoras han vuelto a presentarse en la Secretaría de la Mujer de Córdoba, acompañadas por representantes de los colegios profesionales y de ATE Córdoba, para solicitar una reunión con las autoridades. Han sido recibidas por funcionarias del área, aunque no han obtenido una respuesta formal sobre la modalidad de contratación ni sobre el pedido de abrir una instancia de diálogo.
La Secretaría de la Mujer de Córdoba ha sido consultada para conocer la postura oficial sobre el reclamo y la modalidad de contratación planteada por las trabajadoras. La redacción aguarda una respuesta, mientras las trabajadoras siguen en estado de alerta, esperando una solución que les permita continuar su labor con dignidad y seguridad laboral.
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