Trump mantiene el diálogo con Irán mientras Arabia Saudí presiona por abrir el estrecho de Ormuz
Trump sigue buscando un acuerdo con Irán mientras Arabia Saudí presiona por reabrir Ormuz, generando tensiones en el mercado petrolero.

Washington confirmó este jueves que el presidente Donald Trump sigue apostando por el diálogo con Teherán, a pesar de la presión que ejerce el príncipe heredero saudí Mohammed bin Salman para reabrir el estrecho de Ormuz y de la reciente subida del precio del petróleo.
El diálogo de Trump con Teherán y la presión saudí
Desde el inicio de la administración, Trump ha buscado un equilibrio entre la confrontación y la negociación con Irán. La reciente decisión de MBS de desviar el tránsito de sus buques petroleros por el Mar Muerto y el Canal de Suez, evitando Ormuz, se vio respaldada por la Casa Blanca, que aseguró que las naves recibirían protección a la altura de los intereses estadounidenses. El objetivo, según funcionarios, es frenar la inflación que golpea la economía local.
El bypass de Ormuz y la economía global
El desvío de los buques saudíes no solo afecta la logística regional, sino también la cadena de suministro mundial. Al evitar el estrecho, se busca limitar el riesgo de ataques que pudieran interrumpir el flujo de crudo al mercado internacional. Esta maniobra, avalada por EE. UU., busca contener la escalada de precios que ya está generando presión sobre los consumidores y las empresas.
Respuesta iraní y la escalada de tensiones
Teherán reaccionó rápidamente, lanzando un ataque al oleoducto Este‑Oeste que conecta los campos petroleros saudíes con el tráfico marítimo mediterráneo. Paralelamente, los grupos hutíes, con respaldo iraní, comenzaron a avanzar por el estrecho de Bab al‑Mandeb, un punto estratégico que controla el paso de gran parte del comercio marítimo mundial. La tensión se intensifica cuando MBS solicita asistencia militar para frenar a los hutíes y recuperar el puerto yemení de Mokha.
La posición de la Casa Blanca frente a la crisis
El presidente Trump, aunque negó el despliegue de tropas, autorizó que el almirante Brad Cooper, al mando del Comando Central de EE. UU. en Oriente Medio, se reuniera con el príncipe en Yeda para ofrecer inteligencia y apoyo aéreo limitado. Cooper informó a MBS que cualquier acción quedaría en suspenso hasta nuevo aviso, manteniendo la puerta abierta al diálogo mientras se evalúan las opciones.
Mercados petroleros y la presión interna en EE. UU.
Las tensiones han impulsado el Brent a superar los 108 dólares el barril, un aumento del 2 % en un solo día, mientras el West Texas Intermediate ronda los 103‑104 dólares. Ambos precios han subido cerca de un 50 % desde que comenzó la guerra en febrero. En Washington, la subida del crudo se suma a la presión inflacionaria que el presidente debe enfrentar a pocos meses de las elecciones de medio término del 3 de noviembre, obligándolo a convocar a sus principales asesores para definir una respuesta inmediata a la intransigencia iraní y al pedido saudí.
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