UNC destina 324 millones de pesos para sostener a 29 posdoctorados del Conicet en Córdoba
La UNC financia a 29 posdoctorados del Conicet mientras la falta de equipamiento y recortes amenazan la ciencia cordobesa.
UNC destina 324 millones de pesos para sostener a 29 posdoctorados del Conicet en Córdoba
El lunes pasado la Universidad Nacional de Córdoba anunció una inversión de 324 millones de pesos para mantener a 29 becarios posdoctorales vinculados al Conicet en la provincia, cubriendo el intervalo entre el vencimiento de sus becas y la próxima convocatoria prevista para 2025.
UNC cubre el salario de los posdoctorados
Según explicó el director del Centro Científico Tecnológico Conicet‑Córdoba, Sergio Dassie, la universidad entregó 1,2 millones de pesos mensuales a través de la Casa de Trejo, con la condición de que el apoyo sea transversal, sin discriminar disciplina ni proyecto, para evitar la pérdida del capital humano que alimenta la investigación local.
Problemas estructurales que frenan la ciencia
Dassie puntualizó que, más allá del tema salarial, el Conicet sufre de falta de mantenimiento de instalaciones y escasez de repuestos. Un equipo de análisis de superficies, cuyo valor ronda los 450 000 dólares, estuvo inoperativo dos años porque la pieza de recambio, que costaba apenas el 5 % del valor total, nunca se compró. Sólo una donación española permitió volver a ponerlo en marcha, pero el tiempo perdido truncó proyectos y mermó los ingresos que los laboratorios obtienen al ofrecer servicios a terceros.
Desfase de becas y riesgo de fuga de talento
El desfase entre el término de la beca posdoctoral y la publicación de los resultados de la convocatoria genera un vacío financiero que deja a los investigadores sin ingresos. Dassie informó que el presupuesto asignado a esas becas corresponde a los ejercicios 2026 y 2027, pero el recorte de 3 000 millones de pesos aprobado a principios de año no contempló este desfase, obligando al CCT a negociar con las instituciones donde los becarios desarrollan su trabajo para evitar que se vayan al exterior.
La ciencia como motor transversal
El científico recordó que en los años noventa los investigadores fueron relegados a tareas de mantenimiento, durante la pandemia fueron exaltados como “héroes” y hoy son señalados como “el peor problema”. La ausencia de un plan nacional que defina objetivos claros para el sistema científico afecta salarios, inversión en equipamiento y, en última instancia, la capacidad del país para generar conocimiento útil. Dassie insistió: “cuando el Estado invierte en educación y en ciencia, se crean políticas que benefician a toda la sociedad”.
La comunidad científica cordobesa mantiene la convicción de que la investigación y la docencia son pilares para el desarrollo. “Seguiremos trabajando, dialogando con las instituciones y buscando soluciones porque un país necesita ciencia, educación y tecnología”, concluyó el director del CCT Conicet‑Córdoba.
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