Salud

Caminar a diario: la pieza clave que la ciencia enlaza con la prevención del alzhéimer

Un estudio longitudinal muestra que la actividad diaria ralentiza la proteína tau y protege la cognición.

Caminar a diario: la pieza clave que la ciencia enlaza con la prevención del alzhéimer

Un estudio de largo plazo que midió pasos y proteínas cerebrales

Un consorcio internacional publicó a finales de 2025 en Nature los resultados de una investigación que siguió a 296 adultos cognitivamente sanos durante hasta 14 años. Cada participante llevó puesto un podómetro en la cintura durante una semana para registrar su nivel de actividad física, y después se le analizó la concentración cerebral de amiloide y tau, dos proteínas vinculadas al alzhéimer.

Lo que reveló la investigación

Los datos mostraron que la cantidad de amiloide acumulada no guardó una relación directa con los pasos diarios. En cambio, la proteína tau siguió una tendencia distinta: los sujetos que, pese a presentar niveles elevados de amiloide, mantenían una rutina regular de ejercicio, experimentaron una ralentización significativa en el aumento de tau.

Esa desaceleración de la tau explicó el 84 % de la asociación entre el ejercicio y un deterioro cognitivo más lento. En otras palabras, el beneficio del movimiento se manifestó principalmente en quienes ya tenían una carga alta de amiloide; en los que presentaban bajos niveles, el efecto fue prácticamente nulo.

¿Por qué el ejercicio influye en la tau?

Los autores sugieren que la actividad física puede modular procesos neuroinflamatorios y favorecer la liberación de moléculas como el VEGF‑A y el BDNF, ambas implicadas en la protección neuronal. Estas vías biológicas podrían explicar por qué el cuerpo elimina o reduce la acumulación de tau cuando se lleva un estilo de vida activo.

Limitaciones y preguntas que quedan abiertas

Aunque el seguimiento fue extenso, el diseño del estudio no permite precisar la intensidad exacta de la caminata ni diferenciar entre ejercicio aeróbico y entrenamiento de fuerza. No está claro si una caminata ligera basta o si se necesita un esfuerzo mayor para obtener los mismos efectos sobre la tau.

Además, la muestra estuvo compuesta por adultos sanos de edad media, por lo que los resultados podrían variar en poblaciones mayores o con comorbilidades distintas.

El panorama argentino

En Argentina la prevalencia de demencias está en aumento y el sistema de salud pública sigue enfrentando retos para ofrecer diagnósticos tempranos. Las recomendaciones vigentes, respaldadas por consensos internacionales desde 2024, indican que eliminar 14 factores de riesgo –entre ellos la inactividad física– podría prevenir hasta el 45 % de los casos de demencia.

Para los cordobeses la buena noticia es que la solución está al alcance de la mano: caminar por la ribera del río, subir la cuesta de la Cañada o simplemente dar una vuelta por el barrio son acciones que pueden incorporarse al día a día sin gastar guita.

Qué se aconseja ahora

Los especialistas recomiendan al menos 150 minutos de actividad moderada a la semana, distribuidos en sesiones de 30 min al menos cinco veces. La constancia parece ser la clave, más que la velocidad o la distancia recorrida.

En definitiva, mover el cuerpo se perfila como una de las armas más accesibles y efectivas contra el alzhéimer, siempre que se combine con una dieta equilibrada y el control de los demás factores de riesgo.

Persona caminando al aire libre, ilustrando la relación entre ejercicio y prevención del alzhéimer
Caminar a diario podría ser la receta más simple para frenar la progresión del alzhéimer.

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