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Autos chinos de alquiler registraron accesos y códigos en bases militares noruegas

El registro automático de vehículos chinos alquilados reveló códigos y recorridos dentro de bases noruegas, avivando la discusión sobre espionaje digital.

Durante los últimos ejercicios de defensa que la Fuerza Armada de Noruega llevó a cabo en enero de 2024, varios vehículos de la marca china Deepal, alquilados a Hertz Noruega por más de 30 millones de dólares, capturaron imágenes de instalaciones militares sin que sus conductores percataran el alcance de esas grabaciones.

Los sistemas de registro se activaron solos

Andrei Serbin Pont, analista de seguridad, explicó que las cámaras de estacionamiento, los sensores de visión 360° y las cámaras de tablero de esos automóviles comenzaron a registrar de forma continua todo lo que ocurría alrededor del vehículo. La sorpresa surgió cuando se descubrió que, además de captar el exterior, las imágenes incluían pasillos internos, puntos de control y, en varias ocasiones, soldados introduciendo sus códigos alfanuméricos para abrir puertas de acceso.

Qué datos quedaron al descubierto

Los videos mostraron los recorridos habituales dentro de la instalación, la disposición de los puestos de vigilancia y los momentos exactos en que los militares ingresaban sus credenciales. Con esa combinación de información, un analista externo podría reconstruir patrones de movimiento, identificar áreas sensibles y entender los procedimientos internos de seguridad.

Riesgos y dudas sobre la procedencia

Serbin Pont subrayó que, aunque no se ha probado que la información haya sido enviada a ningún ente, la legislación china obliga a sus empresas a cooperar con organismos de inteligencia. Esa posibilidad genera inquietud en los gobiernos que evalúan si permitir que vehículos con capacidad de registro y conectividad entren a zonas estratégicas.

Reacciones noruegas y precedentes internacionales

Las autoridades de Oslo todavía no han dictado una prohibición general, pero mantienen una postura cautelosa y están revisando qué datos recopilan los sistemas a bordo, dónde se almacenan y quién puede acceder a ellos. El caso recuerda a restricciones adoptadas por Polonia e Israel, que limitaron la circulación de autos chinos en entornos militares por los mismos temores de espionaje de datos.

Lecciones de otras filtraciones de datos

El analista rememoró el episodio de 2018, cuando la publicación de un mapa global de la app Strava reveló rutas de soldados estadounidenses en Siria, exponiendo una instalación que se creía secreta. Ese ejemplo demostró que datos aparentemente inocuos, como un recorrido deportivo o una foto de tablero, pueden volverse estratégicos cuando se combinan con otros registros.

Precio versus privacidad en la compra de flotas

Los autos chinos ganan terreno en mercados internacionales principalmente por sus precios mucho más bajos que los de marcas europeas con prestaciones similares. Sin embargo, para instituciones como las fuerzas armadas, la decisión de adquirirlos no puede basarse solo en la economía; deben ponderar la capacidad de los vehículos para recoger y potencialmente transmitir información sensible.

El reto digital de la defensa

El hallazgo noruego pone de manifiesto que la tecnología cotidiana está cada vez más integrada en entornos críticos. Las fuerzas armadas tendrán que definir con claridad qué dispositivos pueden entrar a sus bases y bajo qué condiciones, para evitar que una herramienta pensada para facilitar la movilidad se convierta en una fuente de inteligencia no deseada.

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