La solidaridad y el profesionalismo en la emergencia venezolana: un médico cuenta su historia
Un médico cuenta su experiencia en la emergencia venezolana, donde la solidaridad y el profesionalismo han sido fundamentales para atender a las víctimas.

La solidaridad y el profesionalismo en la emergencia venezolana: un médico cuenta su historia
Desde el momento en que se conocieron las consecuencias del doblete sísmico que impactó a Venezuela el 24 de junio, el país se vio sumido en un caos sin precedentes. El sistema de salud, ya debilitado por años de falta de recursos y malas condiciones de trabajo, se vio sobrepasado por la cantidad de víctimas. En medio de ese desastre, un médico del hospital Manuel Pérez Carreño de Caracas, centro de referencia para la atención a las víctimas, cuenta su experiencia en la emergencia.
El médico, que prefiere mantener su identidad en reserva, admite que nunca había visto algo así. ‘Los peores días fueron el 24 y 25 de junio. Cada diez minutos ingresaban como 15 pacientes o más. Un número incontable para mí’, relata. La cantidad de pacientes era exorbitante y de todas las edades, pero afortunadamente contaban con un equipo multidisciplinario bastante grande y atendían a las personas con mucha rapidez, clasificándolas y enviándolas al quirófano de emergencia que se habilitó.
El médico destaca que el tema de los insumos ha sido muy bueno, tanto por parte del hospital que ha asegurado el abastecimiento de insumos básicos, como por las donaciones de la población civil que han recibido en gran cantidad. Sin embargo, admite que el hospital usualmente cuenta con los insumos básicos, pero desde hace mucho tiempo no les suministran productos más costosos, que han dejado de ser prioridad en los hospitales venezolanos.
‘Nosotros estamos acostumbrados a trabajar con las uñas’, afirma el médico. ‘El venezolano siempre trata de resolver’. El equipo multidisciplinario del hospital Manuel Pérez Carreño ha trabajado incansablemente para atender a las víctimas, sin importar las condiciones de trabajo. El médico destaca el profesionalismo de todo el personal, incluida la directiva del hospital, que ha trabajado más de 12 horas seguidas por vocación, por un compromiso con el hospital y con el pueblo, no por el sueldo.
Las primeras horas tras los terremotos fueron muy duras. ‘Llegaban personas severamente lesionadas con síndrome de aplastamiento y extremidades con múltiples facturas. A un gran porcentaje de los pacientes no se le podía salvar las extremidades, tenían que ser amputados’, describe el médico. El drama ha remecido el alma de los profesionales de la salud, que se han puesto en el lugar de los pacientes y han buscado dar un alivio en medio del caos.
En medio de la emergencia, la solidaridad de la comunidad ha sido fundamental. La población civil ha donado insumos y recursos para ayudar a atender a las víctimas. El médico destaca que la comunidad ha sido muy solidaria y ha ayudado a llenar el vacío de recursos que ha sufrido el hospital. ‘Ha sido un ejemplo de cómo la sociedad puede unirse en momentos de crisis’, afirma.
El médico también destaca que el hospital ha trabajado incansablemente para atender a las víctimas, sin importar las condiciones de trabajo. Ha habido momentos en que el equipo ha tenido que trabajar con los recursos más básicos, pero siempre ha encontrado la manera de atender a los pacientes. El médico destaca que el profesionalismo del equipo ha sido fundamental para enfrentar la emergencia.
En última instancia, la experiencia del médico en la emergencia en Venezuela es un ejemplo de la solidaridad y el profesionalismo que han demostrado los profesionales de la salud en medio de la crisis. A pesar de las condiciones de trabajo difíciles y la falta de recursos, el equipo del hospital Manuel Pérez Carreño ha trabajado incansablemente para atender a las víctimas y dar un alivio en medio del caos.
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