Deportes

Berlanga analiza renunciar a la presidencia de Vélez: los momentos que marcaron su gestión

La vida institucional de Vélez atraviesa horas decisivas. Luego de casi tres años, Fabián Berlanga le aseguró a Doble Amarilla que está “pensando” en presentar su renuncia como presidente de la institución, una determinación que, salvo un giro inesperado en la Comisión Directiva, será oficializada este jueves.

Berlanga había asumido la conducción de Vélez en noviembre de 2023, en uno de los momentos más delicados de la historia reciente del club. Apenas días después de iniciar su mandato, el equipo logró evitar el descenso frente a Colón y comenzó un proceso de reconstrucción que, con el tiempo, devolvería al “Fortín” a los primeros planos del fútbol argentino.

La llegada de Gustavo Quinteros como entrenador fue uno de los pilares de esa recuperación. Bajo su conducción, Vélez volvió a ser protagonista y conquistó títulos que devolvieron la ilusión a los hinchas, aunque la relación con estos últimos ha tenido sus vaivenes.

El episodio que terminó de acelerar la decisión ocurrió el último lunes, durante el encuentro frente a Independiente en el estadio José Amalfitani. Antes del inicio del partido, la dirigencia organizó un homenaje a Gustavo Quinteros, hoy entrenador del conjunto de Avellaneda y uno de los grandes responsables de la recuperación futbolística del club. Lejos de generar consenso, el reconocimiento provocó una fuerte reacción de los simpatizantes, que apuntaron directamente contra Berlanga.

UN CICLO CON TÍTULOS, CONFLICTOS Y FUERTES DEBATES

Más allá del desenlace, la gestión de Berlanga dejó una huella importante desde lo deportivo. Durante su presidencia, Vélez consiguió tres títulos oficiales, ubicándolo entre los mandatarios más exitosos de la historia reciente del club.

El primero fue la Liga Profesional 2024, que marcó el regreso del “Fortín” a la cima del fútbol argentino. Posteriormente llegaron la Supercopa Internacional 2024, obtenida con un triunfo por 2-0 sobre Estudiantes, y la Supercopa Argentina, conquistada frente a Central Córdoba de Santiago del Estero, consolidando una etapa de éxitos deportivos.

No obstante, su mandato también estuvo atravesado por diversas polémicas. Berlanga protagonizó cruces públicos con dirigentes de otros clubes, cuestionó el reconocimiento otorgado por la AFA a Rosario Central como “Campeón de Liga” y calificó como “una falta de respeto” el pasillo realizado por los futbolistas de Estudiantes. Incluso sostuvo que, si ese reconocimiento hubiese recaído sobre Vélez, lo habría aceptado como una nueva estrella para la institución.

En varias oportunidades también dejó definiciones sobre la política del fútbol argentino. Afirmó que “el problema con la AFA es político”, cuestionó el modelo de las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD) y reveló que Vélez mantiene importantes acreencias económicas con clubes administrados bajo ese sistema, además de lanzar una frase que tuvo amplia repercusión: “Y de Foster Gillett ni hablemos”.

Otro de los frentes más conflictivos fue la salida de Thiago Fernández. Luego de que el futbolista abandonara el club en libertad y responsabilizara públicamente a la dirigencia por su partida, Berlanga rechazó las acusaciones y aseguró que jamás le pidió que no renovara su contrato. Además, explicó que la institución realizó numerosos esfuerzos para retener al delantero, aunque finalmente no logró llegar a un acuerdo.

También debió afrontar la compleja situación de Valentín Gómez, cuyo pase al fútbol europeo terminó frustrándose. El defensor había cuestionado públicamente el estado de las instalaciones del club y responsabilizado tanto a la dirigencia como al empresario Foster Gillett por distintas situaciones vividas durante ese proceso. Berlanga, por su parte, defendió el accionar institucional, explicó que la transferencia nunca pudo concretarse porque el dinero comprometido jamás ingresó al club y aseguró que siempre intentaron preservar tanto los intereses de Vélez como el deseo del jugador de emigrar al fútbol europeo.

En paralelo, el presidente también respaldó públicamente a Gustavo Quinteros cuando el entrenador decidió continuar su carrera en Gremio. Berlanga destacó el legado que dejó el DT en Liniers y aseguró que “ya forma parte de la historia de Vélez”, luego de haber conducido al equipo a una etapa repleta de conquistas.

Ahora, con su inminente salida, Vélez abre un nuevo capítulo institucional. La Comisión Directiva deberá definir quién tomará las riendas del club en un momento en el que el presente futbolístico contrasta con un escenario político cada vez más convulsionado. El desafío será sostener el crecimiento deportivo mientras se recupera la estabilidad interna y el vínculo con los socios, en una institución que vuelve a enfrentarse a un cambio de conducción en un momento de alta exposición.

Artículos relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Volver al botón superior