Aprender a perder es el camino para comenzar a ganar

Tercera final en las últimas cuatro ediciones con un título, séptima definición mundialista en 22 ediciones y un camino que fortaleció la identificación de la argentinidad -con el icono Messi otra vez ponderado pese a sus 39 juicios- son motivos más que suficientes para inflar el pecho.
La ‘Scaloneta’ volvió a saltar la grieta política, cultural y social en la que estamos sumergidos hace décadas, y generó una caricia al alma en el frío invierno austral. Los nuevos ‘Caballeros de la Angustia’ en este Mundial volvieron a emocionar adentro y fuera de las fronteras de esta región con más de 50 millones de almas celestes y blancas.
En ese camino el combustible fueron siempre las rivalidades y, además de disfrutar el éxito propio, había que encontrar dedicatorias de norte a sur y de este a oeste de este planeta. El nuevo capítulo con Inglaterra generó el clímax de este momento por Malvinas -siempre argentinas- por el Diego -omnipresente- y la última de Leo -en una eterna despedida-.
Pero con la derrota con España en la final esta sociedad líquida donde todo fluye y nada permanece encendió un proceso autodestructivo con sustento de hipótesis delirantes que caracteriza en loop a nuestro país.
Historias conspirativas sin fundamento y ganas de encontrar explicaciones disparatadas fuera del fútbol a lo que sucedió en el Estadio MetLife de Nueva Jersey volvieron a empañar un regreso con reconocimiento y orgullo… “Héroes Igual 2”. ¿Y si aprendemos a perder? ¿Y si esa enjundia y determinación única para disputar cada minuto como si fuera el último la empeñáramos para reconocer que alguna vez “el otro puede ser mejor”.
Aprender a perder es el camino para volver a ganar. Suena ilógico y contradictorio, pero esta Selección puede volver a cerrar grietas si a las “gracias eternas” a los propios le agregamos el “felicitaciones” a España por ser mejor; quizás esta derrota no haya sido en vano.
En la vida no se puede siempre ganar… estamos asistiendo quizás al ciclo más exitoso de la historia de nuestro glorioso fútbol. Renovemos los votos con este plantel, ponderando el proceso para aprender de cada paso del camino… con éxito o sin él.





