Carolyn Rodrigues‑Berkett, la guyanesa que se perfila como la primera mujer y líder indígena de la ONU
La guyanesa avanza como la primera mujer y líder indígena que podría encabezar la ONU.

El 21 de agosto la embajadora de Guyana ante la ONU, Carolyn Rodrigues‑Berkett, se posicionó como la más votada en la segunda ronda indicativa del Consejo de Seguridad para suceder a António Guterres al frente de la Secretaría General. Con ocho votos a favor, tres en contra y cuatro abstenciones, la diplomática de 52 años quedó a un paso de la cumbre diplomática más importante del planeta.
Una victoria que la acerca a la cumbre de la diplomacia
El resultado de la ronda indica que la guyanesa desplazó a la costarricense Rebeca Grynspan, quien había liderado la primera consulta en julio. De confirmarse la elección, Rodrigues‑Berkett rompería dos barreras históricas: sería la primera mujer y la primera persona de origen indígena al frente de la ONU desde su fundación en 1945. Ese doble hito ha encendido la conversación en los medios internacionales y en la propia comunidad caribeña.
Trayectoria que combina la escuela y la alta política
Antes de entrar al mundo de la diplomacia, Rodrigues‑Berkett trabajó como maestra de primaria, una experiencia que ella misma describe como la base de su compromiso con la educación y los derechos humanos. Entre 2001 y 2008 ocupó el cargo de ministra de Asuntos Amerindios, y de 2008 a 2015 se desempeñó como canciller de Guyana. En esa última función impulsó la relación con Cuba y defendió la eliminación del embargo estadounidense, una postura que volvió a resonar en 2013 cuando presentó una moción para conmemorar los 40 años de relaciones con la dictadura cubana y pidió el fin del embargo.
Posturas polémicas en el Consejo de Seguridad
Desde su asiento en el Consejo –un privilegio poco frecuente para un país de menos de un millón de habitantes– Rodrigues‑Berkett ha sido una voz crítica contra Israel. En abril de 2024 afirmó que la ocupación de los territorios y el desplazamiento palestino desde 1948 son la verdadera causa del conflicto actual, y en agosto calificó las acciones del ejército israelí en Gaza de “atrocidades masivas”. Estas declaraciones avivaron el debate en Washington, donde Estados Unidos, con veto permanente, mantiene una postura firme a favor de Israel.
Competencia y juego político
La candidatura guyanesa cuenta con el respaldo formal de la Comunidad del Caribe (CARICOM) y compite con siete aspirantes, entre ellos el argentino Rafael Grossi, director del Organismo Internacional de Energía Atómica, y la propia Rebeca Grynspan, que sigue en la carrera. El proceso de selección puede alargarse semanas o meses, y mientras tanto Rodrigues‑Berkett sigue su gira diplomática, que incluyó una reunión con el primer ministro griego Kyriakos Mitsotakis para discutir la reforma institucional y el refuerzo del multilateralismo.
El futuro de la candidatura
El desenlace dependerá en gran medida de si Washington decide tolerar a una directora general que no escatima críticas a su principal aliado en Oriente Medio. En cualquier caso, la guyanesa ha convertido su paso por el Consejo en una plataforma que la coloca en el centro del debate global sobre derechos humanos y seguridad internacional, y que podría redefinir la imagen de la ONU para las próximas generaciones.
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