Día Internacional de los Cuidados: la pieza invisible que mantiene en pie a la sociedad
El 29 de octubre se recuerda la labor invisible que sostiene a la sociedad y se plantea un plan de cinco pasos para reconocerla.

Día Internacional de los Cuidados: la pieza invisible que mantiene en pie a la sociedad
Este jueves 29 de octubre se conmemora el Día Internacional de los Cuidados y el Apoyo, una fecha instaurada por la Asamblea General de la ONU con la resolución A/RES/77/317 aprobada el 24 de julio de 2023. No se trata de una fiesta, sino de un recordatorio de la deuda histórica que tiene la sociedad con el trabajo de cuidado que, sin que lo veamos, sostiene la vida cotidiana de millones de personas.
El motor silencioso que impulsa la cotidianidad
Desde el plato caliente que llega a la mesa después de una larga jornada hasta la mano que acuna a un recién nacido, todo lo que somos depende de una red de cuidados que opera tras bambalinas de la economía formal. Ese motor no es caridad ni un intercambio puntual; es un derecho humano esencial y la columna vertebral que evita que nuestras comunidades colapsen ante la ausencia de apoyo mutuo.
Desigualdad de género en el trabajo no remunerado
Los indicadores de productividad y crecimiento financiero suelen acaparar los titulares, pero la infraestructura que permite que un obrero llegue a la fábrica o que un científico descubra una cura se sustenta en labores que la mayoría de los gobiernos subestiman. La Organización Internacional del Trabajo señala que las mujeres realizan más del 76 % del trabajo de cuidado no remunerado a nivel mundial y dedican, en promedio, tres veces más tiempo que los hombres. Esa brecha se traduce en proyectos de vida truncados, carreras profesionales limitadas y una autonomía económica erosionada para millones de cuidadoras.
El peso que recae sobre las familias argentinas
En la práctica, la vulnerabilidad es la única certeza que compartimos. Nacemos necesitados de alimento y protección, enfermamos y requerimos asistencia, y al envejecer volvemos a depender de otros. En la provincia de Córdoba y en todo el país, familias enteras reorganizan horarios, cambian de empleo o posponen oportunidades de estudio para atender a niños, adultos mayores o personas con discapacidad. La pregunta que rara vez se formula es: ¿quién cuida a quien cuida?
Hacia una arquitectura social con las 5 R
Expertos proponen cinco acciones clave para revertir esa lógica: reconocer el valor económico del cuidado e incorporarlo al PIB; reducir la carga doméstica mediante infraestructuras públicas como guarderías y centros de día; redistribuir las tareas rompiendo roles de género tradicionales; remunerar a los trabajadores del cuidado con salarios dignos y prestaciones; y representar a cuidadoras y cuidadores en los espacios de decisión política. En Argentina, estas medidas deben alinearse con los compromisos constitucionales e internacionales en derechos humanos, igualdad y protección de la familia, para que nadie tenga que elegir entre trabajar y acompañar a un ser querido.
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