EE UU destruye lanzadores de cohetes iraníes en la isla Larak y eleva la tensión en Ormuz
La Marina estadounidense abatió dos lanzadores de la Guardia Revolucionaria en la madrugada del domingo, avivando la disputa por el estrecho más estratégico del planeta

EE UU destruye lanzadores de cohetes iraníes en la isla Larak y eleva la tensión en Ormuz
En la madrugada del domingo, la Marina de EE UU abrió fuego contra dos lanzadores de cohetes instalados por la Guardia Revolucionaria Islámica (GRI) en la diminuta isla de Larak, ubicada en el estrecho de Ormuz. El comandante del Comando Central, Tim Hawkins, informó que los buques estadounidenses avistaron a combatientes iraníes manipulando cohetes con minas navales y decidieron neutralizar la amenaza antes de que pudiera poner en riesgo la libre circulación de los buques que transitan la ruta energética más estratégica del planeta.
El operativo naval y sus motivaciones
Según el portavoz del Centcom, los disparos se realizaron con artillería de superficie y misiles de corto alcance, lo que permitió destruir los dos lanzadores sin causar daños colaterales en la población civil de la isla, prácticamente deshabitada. La acción, calificó Hawkins, buscó “garantizar la seguridad del tráfico marítimo y evitar que Irán convierta a Larak en una zona de lanzamiento de minas que ponga en jaque a la cadena de suministro global”.
Respuesta de Teherán y amenazas de represalia
La GRI emitió un comunicado televisado calificando el ataque de “error estratégico y letal” del gobierno de Trump, y prometió que “esta acción será respondida y tendrá como consecuencia el castigo del agresor”. El general Sardar Mohbi, portavoz militar iraní, advirtió que Washington pagará el costo de la decisión tanto en lo económico como en lo militar, y sostuvo que la operación altera el equilibrio de fuerzas en el estrecho.
El estrecho de Ormuz: motor energético del mundo
Ormuz conecta el Golfo Pérsico con el golfo de Omán y concentra cerca del 30 % del comercio mundial de petróleo. Desde que la administración Trump adoptó una política de “tolerancia cero” frente a la colocación de minas, la Marina estadounidense ha llevado a cabo varias rondas de desminado y patrullaje para mantener la vía libre. En julio, el Centcom anunció la finalización de una operación de despeje que, según Washington, redujo notablemente el riesgo de interrupciones en la cadena de suministro de energía.
Historial de roces entre Irán y EE UU
El último enfrentamiento registrado contra Irán se remontaba a finales de julio, cuando Washington suspendió una campaña de bombardeos de dos semanas alrededor de Ormuz tras una escalada de amenazas iraníes. Desde entonces, la retórica se ha intensificado: Trump advirtió que cualquier intento de colocar nuevos artefactos explosivos sería destruido de forma inmediata y sistemática. La GRI, por su parte, ha reiterado que el estrecho es una zona de “intereses vitales” para la República Islámica y que no permitirá que fuerzas extranjeras limiten su capacidad de disuasión.
Repercusiones regionales y perspectivas
El episodio subraya la fragilidad de la estabilidad en el Golfo y el riesgo de una escalada que podría involucrar a otras potencias. Mientras los buques de la Marina de EE UU continúan vigilando la zona, la comunidad internacional observa con cautela los movimientos de Teherán, que podría reforzar su presencia militar en Larak o en otras islas del estrecho. Para los exportadores de energía y los navieros, la prioridad sigue siendo mantener abiertas las rutas de tránsito, pero la amenaza de nuevos enfrentamientos mantiene la incertidumbre en los mercados y en la agenda diplomática global.
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