Exlíderes de EE.UU. rinden tributo a víctimas del 11‑S en el Memorial del World Trade Center
Una jornada de luces, silencios y presencia política que marcó la memoria del atentado

Exlíderes de EE.UU. rinden tributo a víctimas del 11‑S en el Memorial del World Trade Center
Este viernes, el Memorial del World Trade Center se convirtió en el epicentro de la memoria nacional. Ante los estanques que sustituyen a las Torres Gemelas, se reunieron cientos de familiares, ciudadanos y una constelación de figuras políticas para recordar el atentado del 11‑S. La ceremonia arrancó a las 8:46 a.m., hora exacta del impacto del primer avión, y se extendió hasta la noche, cuando potentes haces de luz cruzaron el cielo de Manhattan.
Presencia de exmandatarios bajo el cielo de Manhattan
Junto al alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, se ubicaron los expresidentes Bill Clinton, George Bush y Barack Obama, acompañados del actual vicepresidente Joe Biden. La escena recordó que la tragedia trasciende partidos; la ausencia del presidente Donald Trump se sintió, pero la unidad quedó patente entre los líderes que asistieron.
Alrededor de los estanques también se aglomeraron otras caras conocidas: los exalcaldes Bill de Blasio y Rudy Giuliani, la exsecretaria de Estado Hillary Clinton, la exprimera dama Michelle Obama y la gobernadora de Nueva York Kathy Hochul. Entre los presentes figuraron el embajador ante la ONU Mike Waltz, la fiscal general del estado Letitia James y el vicepresidente del Senado JD Vance, entre otros cargos que reforzaron la magnitud del homenaje.
Trump opta por el Pentágono
El mandatario, nacido en la propia ciudad, decidió no asistir al acto neoyorquino y eligió rendir tributo en el Pentágono, en Virginia, donde el tercer avión del 11‑S se estrelló contra el edificio militar, cobrando la vida de 184 personas. La decisión, poco frecuente para un presidente, reavivó el debate sobre la forma adecuada de honrar a los caídos y la necesidad de una conmemoración nacional que incluya a todos los sectores.
Rituales de luz y silencio
El programa incluyó la lectura de los nombres de los 2 977 fallecidos, seguida de varios minutos de silencio que resonaron entre los asistentes. Un coro entonó el himno nacional a la hora exacta del primer impacto, y el Oculus proyectó dos columnas de luz natural en el suelo, gesto que se repite cada 11 de septiembre. Al caer la noche, haces de luz artificial se elevaron, visibles desde cualquier punto de la ciudad, recordando que la memoria sigue iluminada.
El legado que sigue resonando
La ceremonia no solo recordó a las víctimas directas del 2001, sino también a los que perdieron la vida en el ataque al World Trade Center de 1993 y a los cientos que, años después, fallecieron por enfermedades vinculadas al polvo tóxico. Familias con fotografías en mano recorrieron el Memorial, reafirmando que el dolor y la esperanza continúan formando parte del tejido colectivo de la ciudad.
Este acto, más allá de su carga simbólica, subraya la necesidad de mantener viva la historia para que las futuras generaciones comprendan el costo de la intolerancia y la importancia de la unidad nacional frente a la violencia.
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