Los Reyes pisan Ceuta después de 19 años: entre oleada migratoria y campaña electoral
La Casa Real pisa Ceuta después de 19 años, en medio de una oleada migratoria y la cuenta regresiva electoral.

El martes a las 12:30, el helicóptero que transportaba al rey Felipe VI y a la reina Letizia aterrizó en el helipuerto de Ceuta, marcando la primera visita oficial de la Casa Real a la ciudad autónoma desde 2005, cuando Juan Carlos I y la reina Sofía fueron recibidos en una parada que Rabat interpretó como una provocación.
Elecciones a la vuelta de la esquina y una ciudad bajo presión
El arribo de la monarquía se produce a escasas semanas del 29 de noviembre, fecha clave para la convocatoria de elecciones generales. Ceuta se ha convertido en el epicentro de una pugna entre quienes demandan la expulsión inmediata de los migrantes y quienes denuncian la falta de recursos para atender a los recién llegados. El gobierno de Pedro Sánchez ha calificado la situación como un “ataque híbrido”, aunque hasta ahora no se ha identificado a los responsables.
La crisis migratoria que agobia a la ciudad
Durante los últimos dos días de julio, cerca de 80.000 personas cruzaron la valla fronteriza desde Marruecos, lo que elevó la población temporal de Ceuta a unos 15.000 habitantes, aproximadamente el 20 % del total. La Armada española reforzó la zona con unidades navales después de que buques de guerra marroquíes entraran en aguas españolas. La Casa Real recibió el informe a través del Ejecutivo, aunque no se precisó el momento exacto de la transmisión.
Reacciones en la arena política y diplomática
Montse Mínguez, portavoz del PSOE, defendió que el Gobierno no tiene nada que ocultar y que se están desclasificando los documentos sobre la presencia de los buques marroquíes. Ione Belarra, de Podemos, denunció vulneraciones de derechos y devoluciones ilegales de migrantes, calificando la actuación del Ejecutivo como una “vergüenza”. Por su parte, la embajadora marroquí Karima Benyaich asistió a la recepción del Palacio Real en la Fiesta Nacional, una señal de intento de normalizar las relaciones tras la tensa crisis de 2007.
El recibimiento de la gente en las calles
Los vecinos se congregaron en la Plaza de África y la Gran Vía, ondeando la bandera española y pancartas que decían “Bienvenidos a vuestra casa, majestades”. Entre vítores y el repique de campanas surgieron consignas como “Ceuta no se vende, Ceuta se defiende” y “Yo soy español”. Alrededor de 200 medios de comunicación cubrieron la jornada, subrayando la carga simbólica de la visita para una población que lleva dos meses atrapada en lo que el alcalde Juan Jesús Vivas describió como “un túnel sin salida”.
Impacto en la campaña electoral
Vivas pidió que la crisis migratoria pase al debate electoral, acusando a Sánchez de incumplir sus obligaciones constitucionales y respaldando al candidato del PP, Alberto Núñez Feijóo, como alternativa. Mientras tanto, el Tribunal Supremo mantuvo la suspensión cautelar que impide votar a 163.020 personas bajo la “ley de nietos”, medida que también alimenta la discusión política en un contexto donde Ceuta se percibe como un “plató electoral”. La visita de los Reyes, sin duda, añade una capa de expectativa a la contienda que se avecina.
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