Mundo

Nueve muertos y un hospital en ruinas: el golpe ruso contra el corazón de Ucrania

Los últimos bombardeos rusos en Ucrania dejan nueve muertos y destrozan un hospital de Kiev.

Nueve muertos y un hospital en ruinas: el golpe ruso contra el corazón de Ucrania

El martes, la balanza de la guerra se inclinó de nuevo a favor de la destrucción. Al menos nueve personas perdieron la vida y decenas resultaron heridas cuando los rusos lanzaron una nueva oleada de misiles y drones que impactaron zonas civiles en varias regiones del país. La brutalidad no mostró filtros: hospitales, autopistas, depósitos industriales y viviendas fueron blanco, reafirmando el patrón de guerra que busca desestabilizar la vida cotidiana ucraniana en pleno invierno.

El golpe más simbólico en la capital

El ataque más doloroso se registró en el corazón de Kiev, cuando los drones dirigidos por Rusia impactaron el bloque quirúrgico del Instituto Strajesko de la Academia Nacional de Ciencias Médicas. El edificio, que antes era un refugio de esperanza, quedó en ruinas; una cama hospitalaria se cubrió de escombros y estructuras metálicas colgaban del techo. Una sola herida quedó como saldo inmediato de la agresión a un espacio sagrado donde se salva vidas.

La región de Kiev bajo fuego constante

La violencia se extendió más allá de la capital. En las últimas 24 horas, la policía regional reportó cuatro muertos y 27 heridos en la región de Kiev, entre ellos niños. El distrito de Bucha sufrió el mayor impacto: una mujer falleció y 21 personas, ocho menores de edad, resultaron heridas mientras cientos de edificios residenciales quedaron dañados. En Obukhiv, tres personas murieron y seis fueron atendidas tras el impacto en varios depósitos. La cercanía de estos ataques a zonas habitadas convierte cada silbido de un dron en una sentencia de muerte potencial.

Tragédias en la autopista y en el este del país

La muerte también acechó a quienes solo intentaban viajar. Por la mañana, el Servicio Estatal de Emergencias confirmó la muerte de tres personas y cuatro heridas cuando dos vehículos se incendiaron en la autopista Kiev‑Odesa. Entre los fallecidos estaba el conductor de un microbús que trasladaba personas hacia el Cementerio Militar Nacional. Además, dos víctimas mortales se registraron en Dnipro, donde los ataques contra depósitos en las afueras de la ciudad dejaron un saldo trágico. En el este, la ciudad de Kramatorsk fue bombardeada tres veces, matando a cuatro trabajadores de la empresa de suministro de calefacción, Kramatorskteploenergo, y dejando seis heridos.

El objetivo estratégico de Rusia es claro: colapsar la infraestructura energética antes del invierno. Ukrenergo reportó cortes de suministro en 12 regiones del país, impidiendo a los técnicos reparar los equipos dañados y creando un círculo vicioso de vulnerabilidad. En una guerra donde la logística y la supervivencia diaria son el frente principal, cada corte de luz y cada hospital dañado son golpes directos a la resiliencia de un pueblo que sigue poniendo la cara al invierno con valentía, aunque a un costo humano altísimo.

Artículos relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Volver al botón superior