Su llegada a Boca causó impacto y hoy se dedica a la producción de café

En 2001, la llegada de Naohiro Takahara a Boca significó una apuesta inédita. Impulsado por la dirigencia con la idea de expandir la marca xeneize hacia el mercado asiático, el joven delantero japonés desembarcó en La Bombonera con apenas 22 años. Aunque su paso por la cancha fue breve —registró apenas siete partidos oficiales y un gol frente a Lanús—, la huella de esa experiencia marcó para siempre su vida.
A más de dos décadas de aquella aventura en Argentina, la vida de Takahara tomó un rumbo distante de la alta competencia profesional. Tras brillar en la J-League, competir en Europa y representar a su país en el Mundial de 2006, decidió crear su propio proyecto deportivo: Okinawa SV. El club no solo adoptó las siglas de Hamburgo de Alemania, sino que lleva estampados en su camiseta los mismos colores azul y oro de Boca.
Lejos de los focos de los grandes estadios, el japonés dio un giro definitivo hacia el emprendimiento agropecuario. Hoy se dedica a la producción y cultivo de café.
Retirado a los 44 años de la actividad oficial, el exdelantero divide su tiempo entre la gestión deportiva de su institución y las plantaciones de grano, manteniendo intacto su lazo emocional con el mundo xeneize.
EL PRESENTE DE NAOHIRO TAKAHARA, EX BOCA
En las tierras de Okinawa, el exdelantero de Boca volcó su disciplina deportiva al cultivo de café, una labor exigente que comparte a diario en sus redes sociales. Su rutina abarca la poda, la protección de las ramas y el constante monitoreo de las plantas ante la intensa radiación solar, las lluvias copiosas y los eventuales tifones que azotan la región.
Frente a la impredecible naturaleza, Takahara trabaja con rigor para asegurar que las cerezas de café alcancen una maduración óptima antes de la cosecha. Este esfuerzo dio origen a su propia marca: Takahara Selections.
Lo más llamativo de su nuevo proyecto es cómo se entrelaza nuevamente con su pasión futbolística. Las variedades de café de especialidad seleccionadas por el exatacante se comercializan durante los encuentros del Okinawa SV, el club que él mismo fundó y que viste los colores azul y oro.



