Trump repite que EE UU nunca olvidará el 11‑S en su discurso del Pentágono
El expresidente vuelve a conectar el 11‑S con la lucha contra Irán y la unidad nacional

El viernes 11 de septiembre, el expresidente Donald Trump tomó la palabra en la ceremonia oficial del Pentágono para conmemorar el 25.º aniversario de los atentados del 11‑S. Desde el podio, el mandatario afirmó que Estados Unidos “nunca, jamás olvidará” aquel día y sostuvo que esa determinación es la razón por la que el país sigue “luchando hoy”.
Un mensaje que vuelve a la fórmula de la victoria
Trump abrió su intervención recordando el juramento que, según él, la nación realizó por primera vez hace un cuarto de siglo. “Solo cabe la victoria. Luchamos con fuerza. Luchamos para ganar”, recalcó, combinando la solemnidad del momento con la energía de campaña que lo caracteriza. La decisión de no asistir a la ceremonia en la Zona Cero de Nueva York volvió a generar debate entre los críticos de su gestión.
Rituales y homenaje a los caídos
El programa incluyó la colocación de ofrendas florales, el izado de banderas y la lectura de los nombres de las víctimas, rituales que se repiten cada año en la capital y en el Monumento Nacional del 11‑S. Trump dedicó unas palabras especiales a los militares, señalando que están trabajando para impedir que “el principal patrocinador del terrorismo en el mundo – la República Islámica de Irán – posea un arma nuclear”.
El contexto histórico que vuelve a resonar
Los ataques de 2001 derribaron las Torres Gemelas, dejaron una brecha en el propio Pentágono y enviaron el cuarto avión contra Pensilvania tras la heroica intervención de sus pasajeros. Ese episodio marcó una ruptura clara entre el “antes” y el “después” de la historia reciente, línea que Trump volvió a trazar al decir que “el 11‑S nos recordó el terrible poder del odio, pero también el mayor poder del espíritu estadounidense”.
Presencias y ausencias en la conmemoración
En Nueva York, la ceremonia contó con la presencia de los expresidentes George W. Bush, Bill Clinton, Barack Obama y Joe Biden, junto al vicepresidente JD Vance. En Pensilvania, funcionarios acudieron al Monumento Nacional del Vuelo 93. La ausencia de Trump en la zona de la ciudad que sufrió el ataque directo generó críticas, aunque el mandatario defendió que su presencia en el Pentágono reforzaba el mensaje de unidad y defensa nacional.
Repercusiones políticas y el discurso sobre Irán
Al recalcar la amenaza nuclear iraní, Trump volvió a colocar el tema en el centro del debate interno, recordando que su administración había impuesto sanciones y presionado a Teherán para frenar su programa atómico. La referencia alimentó nuevamente la discusión sobre la política exterior de EE UU y el peso que el tema sigue teniendo en la agenda de los partidos tanto republicanos como demócratas.
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