Córdoba

El mercado inmobiliario cordobés retrocede 9 % en los primeros tres cuartos de 2026

El registro notarial muestra una desaceleración marcada del sector, impulsada por la inflación y el encarecimiento del crédito.

El Colegio de Escribanos de Córdoba publicó su Monitor de Actividad Notarial y reveló que entre enero y septiembre de 2026 se firmaron 39.782 escrituras, un 9 % menos que las 43.726 del mismo periodo del año anterior. La diferencia equivale a 3.944 operaciones que dejaron de registrarse en la mayor ciudad del interior.

Un último trimestre que empeoró la tendencia

El descenso se agudizó en los últimos tres meses. En el tercer trimestre de 2026 se sellaron 15.136 escrituras, frente a 17.231 del tercer trimestre de 2025, lo que representa una caída interanual del 12,2 % y la mayor contracción del año. La presión sobre el mercado parece haberse intensificado a medida que avanza el ciclo inflacionario.

Septiembre: ligera mejoría dentro de la caída

Aunque el trimestre mostró una caída marcada, el promedio mensual se mantuvo cerca de las 5.045 operaciones. Septiembre cerró con 5.053 escrituras, todavía un 13,1 % por debajo de las 5.814 del mismo mes de 2025, una diferencia de 761 escrituras. El dato sugiere que la segunda mitad del año avanza con mayor velocidad de descenso que la primera.

Contexto y antecedentes

Hasta principios de 2026 el sector había conseguido romper la tendencia a la baja en dos momentos: en marzo con un crecimiento del 8,5 % y en junio con un 2,5 %. Esa breve recuperación se evaporó rápidamente y volvió a imponerse la contracción. El mercado inmobiliario cordobés, que había sido uno de los pocos sectores algo aislado de la volatilidad macroeconómica, ahora siente el peso de la inflación y del encarecimiento del crédito, factores que encarecen la financiación y reducen la capacidad de compra de los argentinos.

Lo que dice la presidenta del Colegio

Lidia Lasagna, presidenta del Colegio de Escribanos, puntualizó que el mercado sigue activo, pero por debajo de los niveles del año pasado. “Hay operaciones, hay movimiento y decisiones que se concretan, pero todavía no podemos hablar de una recuperación sostenida”, afirmó, subrayando la necesidad de datos precisos para acompañar a los agentes del sector en sus decisiones.

El descenso de la actividad inmobiliaria no solo afecta a los escribanos y a los promotores, sino también a los bancos, a los constructores y a los compradores potenciales. La caída de las escrituras implica menos ingresos por impuestos municipales y menos dinamismo en los barrios que dependen de la renovación de inmuebles. En un contexto donde el dólar sigue cotizando a niveles elevados y la tasa de interés se mantiene alta, la cautela de los compradores parece ser la norma.

Expertos del sector advierten que, si bien la tendencia actual es negativa, podrían aparecer oportunidades para quienes cuenten con liquidez y busquen adquirir propiedades a precios más bajos. Sin embargo, la expectativa general es que el mercado mantenga una trayectoria de contracción hasta que la inflación logre moderarse y el crédito vuelva a ser más accesible.

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