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Madrugada de terror en Pedro Juan Caballero: muerte de una brasileña y secuestro de un sospechoso de narcotráfico

Un ataque armado dejó a una mujer en la calle y un joven en una camioneta, mientras las autoridades buscan respuestas

El ataque

En la madrugada del lunes, a las 04:00, un grupo armado irrumpió en una vivienda del barrio Obrero, en Pedro Juan Caballero, dejando una muerte y un secuestro. La Policía Nacional y la Fiscalía de Amambay informaron que la mujer brasileña Carolina Benites Arce fue abatida en la vereda mientras su pareja, Marcelo Juan Ortiz Moura, de 26 años, fue arrancada del interior de la casa atada y entregada a una camioneta Toyota Fortuner gris.

El secuestrado

Las imágenes de seguridad mostraron a al menos seis individuos con fusiles de largo alcance que ingresaron por el estacionamiento y permanecieron menos de tres minutos. Después de desvestir a Ortiz Moura, lo colocaron descalzo y en ropa interior dentro de la camioneta, que partió junto a otro vehículo blanco idéntico. Los agresores, vestidos con indumentaria táctica oscura, dejaron a Benites Arce en la calle; la mujer cayó al pavimento y recibió varios disparos antes de perder la vida.

Antecedentes del secuestrado

El fiscal Emilio Álvarez indicó que, según datos preliminares, Ortiz Moura tendría vínculos con el narcotráfico brasileño, aunque no se ha emitido ningún pedido de rescate ni se conoce su paradero actual. La investigación incautó cargadores con cartuchos, documentación de armas y dos teléfonos móviles, pero aún no se ha identificado a los responsables ni el móvil exacto del asalto.

La zona fronteriza

Pedro Juan Caballero y la vecina Ponta Porã, en Brasil, forman una zona urbana única: una avenida separa ambas ciudades, lo que permite el tránsito continuo de personas y mercancías. Esa proximidad también facilita que grupos criminales crucen la frontera en cuestión de minutos, usando rutas que sirven para el traslado de marihuana y cocaína hacia los mercados brasileños. En la zona operan organizaciones como el Primeiro Comando da Capital (PCC) y el Comando Vermelho (CV), además de agrupaciones locales que a menudo se disputan el control de los corrientes de droga. Los ataques con ropa táctica, fusiles y camionetas de gran porte son una firma de los grupos organizados que actúan en el Chaco paraguayo.

Cooperación binacional

La Policía Nacional de Paraguay, sus unidades de Antisecuestro y Crimen Organizado, y la Policía Federal brasileña comparten información de inteligencia para perseguir a los sospechosos. Sin embargo, la facilidad de cruzar la frontera y la falta de una coordinación judicial plena complican la captura de los responsables y la localización de la víctima secuestrada.

Reacción de la comunidad

Mientras tanto, la comunidad de Pedro Juan Caballero vive con la inquietud de que actos como este se repitan. La muerte de Benites Arce y el secuestro de Ortiz Moura reavivan el debate sobre la necesidad de reforzar la presencia policial y de crear mecanismos de cooperación más ágiles entre ambos países. Las autoridades locales han prometido aumentar la patrulla nocturna y establecer un centro de coordinación con la policía brasileña para evitar que la frontera se convierta en un punto de fuga para el narcotráfico.

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