Irán se niega a abrir sus instalaciones nucleares y el caso escala al Consejo de Seguridad
La OIEA lleva el conflicto nuclear iraní al Consejo de Seguridad tras la negativa de inspecciones.

La Agencia Internacional de Energía Atómica (OIEA) informó este martes que Irán no está brindando la cooperación requerida para las inspecciones nucleares, lo que obligó al organismo a remitir el expediente al Consejo de Seguridad de la ONU. El anuncio, realizado por el director general Rafael Grossi en una entrevista con Bloomberg, se produce en medio de una escalada de tensiones sobre el programa atómico de Teherán y la imposibilidad de los inspectores de acceder a instalaciones que consideran críticas.
La falta de acceso erosiona la vigilancia nuclear
Grossi explicó que la ausencia de acceso está dañando la “memoria institucional y la continuidad del conocimiento” que la OIEA necesita para monitorear el material nuclear iraní. “No estamos recibiendo ninguna cooperación de Irán”, subrayó el funcionario, advirtiendo que sin inspecciones la agencia pierde la capacidad de observar el avance del enriquecimiento de uranio y de detectar posibles desviaciones.
El caso llega al Consejo de Seguridad, una medida poco frecuente
La Junta de Gobernadores del OIEA, compuesta por los estados miembros, decidió elevar el asunto al Consejo de Seguridad después de que varios llamamientos previos a Teherán quedaran sin respuesta. La última vez que la agencia remitió una cuestión similar a la ONU fue hace más de veinte años, lo que subraya la gravedad percibida por la comunidad internacional. En los últimos meses, Irán ha mantenido su postura de no permitir inspecciones mientras persista el actual clima de conflicto regional.
Pickax Mountain, el misterio subterráneo
Durante la entrevista, Grossi mencionó un sitio llamado “Pickax Mountain”, citado antes por el expresidente estadounidense Donald Trump como posible punto de actividad nuclear. Según el director, se trata de una red de túneles iniciada hace tres años tras un sabotaje a una instalación de centrifugadoras. Irán habría trasladado parte de su programa a este enclave subterráneo para protegerlo de posibles ataques. La OIEA nunca inspeccionó el lugar porque aún se encontraba en fase de construcción, aunque reconoce indicios de movimiento que requieren una futura verificación.
Fordow e Isfahán siguen fuera de alcance
Además de Pickax Mountain, Grossi insistió en la necesidad de retomar las inspecciones en los complejos de Fordow e Isfahán, dos sitios que ya forman parte del historial de supervisión internacional. La falta de acceso a estos lugares, según el organismo, impide confirmar si Irán continúa con actividades de enriquecimiento que podrían acercarse a la producción de armas nucleares.
Riesgos de una expansión del club nuclear
El director de la OIEA advirtió que la actual crisis podría tener repercusiones más amplias en el régimen de no proliferación. Un escenario en el que otros países decidan que la posesión de armas nucleares es una forma de disuasión sería “extremadamente grave”, según sus palabras. En un contexto marcado por guerras y tensiones, el peligro de que naciones reconsideren su renuncia al desarrollo nuclear militar aumenta, y la comunidad internacional debe evitar a toda costa una expansión del club nuclear.
Explorá más noticias en nuestra sección: Mundo





