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Lori Poland: la niña que sobrevivió 70 horas en un pozo y hoy ayuda a otras víctimas

De un rescate imposible a una vida dedicada a proteger a los niños vulnerables

Lori Poland: la niña que sobrevivió 70 horas en un pozo y hoy ayuda a otras víctimas

El jueves 25 de agosto de 1983, en el Parque Genesee, Colorado, la pareja de visitantes Cynthia y Steven Gaulin entró en una casilla de letrinas abandonada y escuchó el llanto de una niña atrapada en el pozo séptico. Sin pensarlo dos veces, encendieron una linterna y descubrieron a una pequeña de tres años sumergida en aguas negras, aferrada a unos palos que había usado como tabla improvisada.

El rescate de Highland Rescue

Los voluntarios de la unidad de rescate de montaña Highland Rescue, Stephen Bakker y Stephen Arndt, descendieron con cuerdas y arnés. Tras varios minutos de tensión, lograron levantar a la niña, que se aferró al equipo con una fuerza sorprendente después de haber pasado unas setenta horas bajo el agua. La llevaron a una ambulancia donde, pese al shock, solo repetía “Mami, soy yo”.

El secuestro que desencadenó la tragedia

Tres días antes, el 22 de agosto, Lori Poland jugaba en el jardín de su casa en Sheridan, Colorado. Su padre, Richard, la perdió de vista mientras buscaba helados en la cocina. Vecinos describieron un Datsun marrón‑oscuro que se detuvo frente a la vivienda y un joven de aspecto claro que obligó a la niña a subir al asiento del acompañante.

La pista que llevó a Robert Thiret

Una vecina reconoció la matrícula ADV 627 y la policía identificó al propietario: Robert Paul Thiret, de 21 años. Aunque no encontraron a Lori en su domicilio, mantuvieron al sospechoso bajo vigilancia. El 5 de septiembre, bajo una creciente presión mediática, Thiret se entregó. En el juicio aceptó el cargo de intento de homicidio y agresión sexual, recibiendo una condena de diez años; salió en libertad en 1990 tras acumular créditos por buena conducta.

Consecuencias médicas y psicológicas

Lori llegó al St. Anthony’s Central Hospital de Denver deshidratada, con los pies hinchados y una infección grave que puso en riesgo una amputación. Los médicos lograron salvarla, pero los especialistas detectaron signos de abuso sexual, iniciando una larga terapia infantil. Sus padres recordaron la noche en que la escucharon gritar “¡Sáquenme de acá!” mientras los médicos trabajaban para estabilizarla.

De sobreviviente a defensora

Con los años, Lori convirtió su trauma en una misión. Se formó como psicoterapeuta especializada en trauma infantil y, en 2017, cofundó EndCAN, una fundación dedicada a la investigación, capacitación, prevención y tratamiento del abuso infantil. Desde 2020 conduce el podcast “Louder than Silence” y en 2022 publicó sus memorias “Yo vivo aquí”, donde relata cómo el olor a heces y la oscuridad siguen persiguiéndola. Hoy tiene una familia numerosa, siete hijos y un nieto, y sigue trabajando para que otras víctimas encuentren voz.

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