Argentina

Starlink, la privatización y la fibra: el dilema de ARSAT bajo el gobierno Milei

El acuerdo con Starlink, la reducción de espectro y la discusión sobre la venta parcial de ARSAT reconfiguran la conectividad educativa en Argentina.

Starlink, la privatización y la fibra: el dilema de ARSAT bajo el gobierno Milei

El martes el Ejecutivo de Javier Milei firmó un convenio con Starlink, la filial satelital de Elon Musk, para proveer internet a más de 42 mil escuelas rurales. El contrato, que duplica el gasto que la estatal ARSAT destinaba a la misma tarea, encendió una polémica que mezcla cuestiones de soberanía tecnológica, costos de la educación y la posible venta parcial de la empresa pública.

Starlink sustituye a ARSAT en la red de colegios del interior

Según el comunicado oficial, el nuevo acuerdo implica un desembolso tres veces mayor que el que la gestión anterior pagaba a ARSAT por la conexión de escuelas. El Gobierno argumenta que la solución satelital es la única forma de cubrir zonas donde la fibra aún no llega. Sindicatos y analistas advierten que el salto de costos podría restar recursos a otros proyectos de telecomunicaciones estatales.

FOETRA reclama la soberanía espacial de ARSAT

El sindicato de trabajadores de telecomunicaciones organizó una marcha frente al Congreso para denunciar la decisión. En el acto, diputados, senadores y científicos recordaron que ARSAT, creada en 2006, ha sido clave para la expansión de la fibra óptica y para mantener un control nacional sobre frecuencias estratégicas. “Renunciar a la infraestructura propia es ceder la soberanía tecnológica”, recalcó el presidente de FOETRA.

Retiro de 100 MHz de espectro a ARSAT y ENACOM

En la misma semana, la autoridad reguladora ENACOM le quitó 100 MHz de frecuencias a ARSAT y a la propia entidad reguladora. La medida, presentada como una forma de “ampliar la oferta” y fomentar la competencia, generó críticas de que se está debilitando la capacidad de la empresa pública para ofrecer servicios de calidad, sobre todo en regiones alejadas.

Privatización parcial: la vía del decreto

Aunque la Ley de Bases de la Economía excluye a ARSAT de la lista de empresas sujetas a privatización, el Ejecutivo busca, mediante decreto, vender cerca del 50 % de la compañía. La propuesta ha despertado temores de que la pérdida de control estatal afecte la inversión en infraestructura crítica y aumente la brecha digital entre provincias.

Expansión de la fibra y nuevas designaciones

En medio de la tormenta política, el directorio de ARSAT anunció la designación de Facundo Leal como presidente y gerente general, reforzando la presencia de veteranos de la empresa. Simultáneamente, la compañía avanzó con la extensión de la red de fibra óptica en Misiones, conectando escuelas, puestos de Gendarmería y el Parque Nacional Iguazú. El pacto con el Ministerio de Educación contempla la entrega de conectividad a más de 42 mil establecimientos en todo el territorio.

Impacto en la educación y la conectividad

El conjunto de decisiones —el contrato con Starlink, la pérdida de espectro, la posible privatización y la expansión de la fibra— dibuja un futuro incierto para la conectividad educativa. Mientras algunos sectores defienden la modernización a través de alianzas internacionales, otros temen que la sustitución de ARSAT debilite la infraestructura pública y profundice la brecha digital.

En los próximos meses, la discusión se centrará en si el modelo mixto de satélite y fibra logra equilibrar costos y cobertura, o si la venta parcial de ARSAT se convierte en la vía definitiva para reestructurar el sector de telecomunicaciones en Argentina.

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